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La abultada deuda, casi 500 millones de euros al cierre de junio, es una de las notas negativas en el balance del ecuador del año de Talgo, que por lo demás logra enderezar el rumbo con una recuperación de los ingresos de casi el 40%.

La compañía ha organizado este miércoles una reunión con inversores que ha servido para la presentación oficial como CEO de Ricardo Chocarro y en la que ha enviado un mensaje de tranquilidad de cara a la normalización de la salud financiera de la compañía en los próximos meses.

Y eso a pesar del aumento de la deuda en el primer semestre, muy por encima del objetivo estratégico para fin de 2026 (5,5 veces ebitda, que fue de casi 32 millones en los seis primeros meses).

En ese sentido, el fabricante de trenes que encabeza José Jainaga ha explicado que la reducción de la deuda neta en la segunda mitad del año está sujeta a los "hitos" previstos en relación al cobro de pedidos, con varios frentes abiertos como son la confirmación de todo el paquete de entregas de Deutsche Bahn o el acuerdo reciente con Renfe, que dará entrada a pagos retenidos además de un anticipo por la transformación de trenes Avril desde ancho fijo a ancho variable.

José Antonio Jainaga, presidente de Talgo y Sidenor EFE

Más de 6.000 millones en cartera

Así, la previsión es que la entrada de ingresos se vea reforzada y a esto hay que sumar, ha destacado la compañía, que en julio ya se han recibido los primeros cobros a cuenta del contrato suscrito con el operador sueco Trafikverket, anunciado hace pocos meses y que supera los 750 millones de euros.

Solo en los seis primeros meses Talgo ha firmado en pedidos más de 2.000 millones de euros con ese otro nuevo contrato con Arabia Saudí.

Así, la cartera total de la compañía está por encima de los 6.000 millones, aunque la pelea real del grupo de Jainaga es poder materializar esos trabajos en ingresos y, en especial, obtener rendimientos positivos.

El cash flow (movimiento en caja) en el primer trimestre ha sido positivo, también los indicadores de rentabilidad como Ebit y Ebitda, y el resultado neto global, aunque sigue en negativo, mejora en relación a 2025.