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Con los ojos puestos en septiembre, mes en el que previsiblemente se resuelva el devenir del concurso de acreedores de Tubos Reunidos; se empiezan a ver los primeros movimientos.

Según confirman fuentes sindicales, han sido ya varios los inversores que han visitado sendas plantas y estudiado sus procesos de producción, en especial el de Trapagaran -un proceso especialmente característico dada su exclusividad-.

Unas visitas tempranas pero a su vez ya previstas, que llegan después de que a mediados de este mes hasta 10 inversores firmasen el acuerdo de confidencialidad tras cumplir con los requisitos para pasar a la fase de ofertas por Tubos Reunidos.

Cabe recordar que, entre los nombres, se encuentran los de las vascas Sidenor o Tubacex, así como otros grupos nacionales e internacionales -entre ellos el de un inversor checo con estrechos vínculos con Euskadi-.

Esta firma abría un periodo en el que los diez interesados pueden acceder a las cuentas de la compañía y conocer la sociedad en detalle antes de decidir si presentan una oferta o no.

Y en este contexto podrían plantearse ofertas por toda la compañía o únicamente por una parte, de hecho hay potenciales inversores que ya han trasladado su interés únicamente por la planta de Trapagaran.

Así, alguna de las visitas de estos posibles interesados ha coincidido con el periodo de vacaciones de las plantas. La de Trapagaran cerrada desde este lunes y con vistas a abrir en septiembre. Una muestra más de la extrema confidencialidad con la que se está dando el proceso.