En el boom de los proyectos para instalar centros de datos en Euskadi sobresale la apuesta del gigante Merlin.
En alianza con Edged Energy, la compañía inmobiliaria con sede en Madrid avanza a buen paso con su megacomplejo en Arasur con el que rondará los 300 MW de capacidad repartidos en media docena de edificios.
La firma confirmó a los inversores hace unos meses que, tras arrancar los tres primeros data centers, ya figuran en el horizonte otros dos más, que serían cuarto y quinto nodo de esa macroestructura y que se dedicarán principalmente a servicios ligados con la Inteligencia Artificial.
Merlin acaba de iniciar la tramitación del permiso ambiental de estos dos nuevos edificios (la necesidad de esta autorización se explica por la existencia de grandes generadores) y en la propia documentación se explica que hay interés en poner en marcha más espacio cuanto antes por la alta demanda registrada en el primer bloque de centros de datos de Arasur.
Fotovoltaica de Solaria
Consumo energético y empleo
Ya está operativo en ese sentido el edificio 3, y la compañía señala que se prevé una "pronta ocupación" de los edificios 1 y 2 ya en construcción y con autorización ambiental, motivo por el que se inician los trámites para las instalaciones 4 y 5 en el complejo tecnológico y empresarial de Rivabellosa.
La cifra estimada de inversión son 1.700 millones para estos dos nuevos edificios de IA, según informó la compañía española en marzo, cuando apuntó a 2030 y 2031 para su entrada en operación.
El montaje de este tipo de infraestructuras va acompañado como se conoce de un fuerte respaldo energético, eléctrico principalmente pero también agua y gasoil, que ha destapado las críticas de ecologistas e izquierda política.
Polígono industrial de Álava Arasur
En principio se había conectado el macrocomplejo de Merlin en Arasur con el fuerte despliegue fotovoltaico previsto en Álava, si bien este acelerón sigue en entredicho y han caído, por ejemplo, los nuevos parques, una veintena, impulsados por Solaria.
Aun así, el 'hambre' de las empresas por los centros de datos es evidente (han surgido numerosas iniciativas de tamaño más modesto en otros nodos tecnológicos vascos) y también su desarrollo va acompañado de factores socialmente positivos como la creación de nuevos puestos de trabajo.
Según se recoge en la documentación enviada al Gobierno vasco para la autorización ambiental cada uno de estos dos nuevos edificios de Merlin funcionará a tres turnos con alrededor de 80 personas en cada ronda, sumando entre ambos data centers un total de 480 trabajadores, una cifra de gran magnitud que confirma los nuevos derroteros que toma el mercado laboral hacia nuevos negocios tecnológicos.
