Tras el verano y el habitual parón de agosto que muchas de las fábricas vascas llevan a cabo, la industria vasca vuelve al trabajo esta semana y lo hace con diferentes retos que abordar.
Siendo estos diferentes para cada una de ellas, en función de su actividad y de su situación actual, lo cierto es que hay algunos que se repiten en multitud de casos: la transición energética, el encarecimiento progresivo de costes y la fuerte competencia internacional.
En términos generales, este sector llega parcialmente recuperado después de un arranque de año delicado debido, entre otras muchas cosas, a los efectos que conflictos geopolíticos han dejado -cabe destacar la política proteccionista de Trump o la guerra en Oriente Medio-; y los datos de comercio exterior y previsiones a medio-plazo así lo demuestran.
Las exportaciones, el pasado junio -último del que se disponen datos- crecieron un 7,4% en comparación con el mismo mes de 2025 con una cuantía de 2.935 millones de euros frente a los 2.732,4 millones del mismo mes de 2025. Además, las importaciones también crecieron un 24,9%, hasta los 2.897,2 millones de euros, por lo que el saldo comercial fue positivo, de 67,8 millones.
Trabajador de la industria
Vuelta al trabajo
Así las cosas, y con la esperanza de muchas compañías en que el contexto internacional 'de un respiro', las firmas vascas o con sede en Euskadi 'vuelven al cole'.
Y muchas de ellas lo han hecho o lo irán haciendo escalonadamente. Es el caso de Bridgestone Basauri, una de las más tempranas en la vuelta a la rutina. Sus trabajadores empezaron a trabajar la semana del 17 de agosto de manera progresiva, por lo que a partir del 24 de agosto la planta del fabricante de neumáticos ya estaba funcionando al 100%.
Otra fábrica vizcaína que ha procedido a la vuelta a la rutina de manera progresiva ha sido Sidenor Basauri, con aproximadamente 900 trabajadores. Su actividad arrancaba la semana pasada en los departamento finalizadores y la acería hará lo propio a partir del 7 de septiembre.
Aceros Olarra, con sede en Loiu y en torno a 500 empleados, arranca este 1 septiembre tras parar todo el mes de agosto.
En las dos grandes fábricas alavesas, Mercedes y Michelin, la actividad se retoma este mismo lunes 31 de agosto.
En el caso del fabricante de vehículos, Mercedes, sus trabajadores vuelven al trabajo tras todo el mes de agosto de vacaciones. Y lo hacen ya con el tercer turno totalmente instaurado -se instauró el pasado 13 de julio- y los cuatro sábados de este mes activados para producir.
Todo ello con el objetivo de aumentar la actividad para alcanzar la hoja de ruta planeada para este año: a principios de año se estimó una producción de 11.000 furgonetas del nuevo modelo, VLE; estimación que ya ha sido revisada a la baja, pese a que no se ha dado el número total que finalmente se alcanzará.
Por su parte, los en torno a 3.500 empleados de Michelin Vitoria regresan este lunes al trabajo en un momento 'dulce' para la planta que ya en junio tuvo que activar turnos para dar salida a los pedidos pendientes.
El pasado mes de marzo, el director de la planta vasca de Michelin, David Udakiola, ya indicaba que "pese a la coyuntura actual" se mantenía la previsión de producir este año 8 millones de cubiertas de turismo. Una previsión que ha sido reforzada sus dos nuevos modelos: Michelin Primacy 5 Energy y Michelin Pilot Sport 5 Energy, presentados el pasado mes de marzo.
