Surrealista negociación. O, mejor dicho, no negociación. Porque, en realidad, el diálogo ni siquiera ha empezado por la cuestión previa del idioma en que se negociaba.
Los sindicatos CCOO y UGT han acusado a la patronal de gasolineras de Bizkaia de utilizar el uso del euskera que pretendía ELA en la negociación del convenio sectorial como "excusa" para no abordar este martes las negociaciones.
El diálogo sobre el convenio ha generado, además, una suerte de guerra de comunicados, con acusaciones cruzadas entre la patronal, ELA, CCOO y UGT. Cada uno, con su propia versión de unos mismos hechos.
Versión de ELA
ELA ha acusado también a CCOO, además de a la patronal, de "negarse a celebrar la reunión -de la mesa negociadora- si los participantes pretendían hacerlo en euskera". En su opinión, se ha tratado de un "inaceptable" ataque al euskera.
En una nota, ELA ha señalado que ambos han rechazado el servicio de traducción ofrecido por el sindicato nacionalista.
ELA también ha criticado que el Consejo de Relaciones Laborales, que acoge las negociaciones, "se ha negado una vez más a ofrecer el servicio de traducción y ante los ataques euskarafobos no ha ofrecido apoyo a las personas que querían negociar en euskera".
Versión de CCOO
En un comunicado, CCOO ha negado que se haya opuesto "en ningún momento" a desarrollar este martes la reunión del convenio de gasolineras de Bizkaia --tal y como ha denunciado ELA-- y a que, cada participante, utilizara "la lengua oficial de su elección".
Según el sindicato, ha sido la organización patronal la que se ha opuesto a la utilización de sistemas de traducción, "lo que ha llevado finalmente a que no se haya producido la negociación de contenidos".
En opinión de CCOO, tanto la patronal como ELA "están buscando excusas o provocando conflictos para no avanzar en la negociación". A su juicio, "no es casualidad que esto haya sucedido, precisamente, en el convenio en el que CCOO cuenta con el 60% de la representatividad".
Versión de UGT
Por su parte, UGT ha censurado la actitud de la patronal de gasolineras de Bizkaia "por abandonar la mesa de negociación con el pretexto del uso del euskera y su traducción".
En otra nota, UGT ha instado a las empresas a no convertir el idioma en excusa para paralizar la firma de convenios.
El sindicato ha expresado su apoyo a que las mesas de negociación puedan desarrollarse en cualquier de las lenguas oficiales del País Vasco, pero ha llamado a la cordura, para que "impulsar el euskera en el mundo sociolaboral no acabe siendo un arma arrojadiza contra los derechos laborales, convertido en coartada para dilatar las negociaciones”
