Una pradera de posidonia oceánica en Mallorca actuó de germen en 2018 para sentar las bases de esta práctica: buscar el equilibrio perfecto entre el desarrollo de infraestructuras marítimas y la conservación del entorno donde estas son instaladas.
Valencia o Galicia fueron algunos de los territorios que siguieron sus pasos y ahora a estos se le suma Euskadi, donde en sus aguas se trabaja ya para mitigar el impacto que la interconexión eléctrica entre Gatika y Francia podría dejar.
Una tarea compleja, que está llevando a cabo Redeia -enmarcado dentro de la plataforma Bosque Marino- y que, en este caso, se ha dividido en dos proyectos diferentes: el primero, 'Mar de gorgonias', una iniciativa enfocada en la restauración de arrecifes situados en este entorno; el segundo, 'Ecos del Océano', cuyo objetivo es estudiar la presencia de mamíferos marinos y especies de peces de interés comercial que conviven en sintonía con esta nueva interconexión.
Ceuta como banco de prueba
El Estrecho de Gibraltar acoge la primera actuación del proyecto 'Mar de gorgonias', centrado en restaurar poblaciones de gorgonias, organismos marinos emparentados con los corales y que forman auténticos bosques submarinos que sirven de refugio y zona de reproducción para muchas especies.
En el Golfo de Bizcaia, se iniciará el año que viene, en el año 2027: "Estos hábitats son fundamentales para la biodiversidad marina, pero son muy vulnerables a los impactos de la pesca accidental o a las alteraciones del fondo marino, por ejemplo, derivadas del cambio climático", explica Laura Quintana, directora de Desarrollo Sostenible de Redeia.
Todo un minucioso proceso que consiste en "recuperar ejemplares dañados o desprendidos, acondicionarlos en acuarios que están en los puertos, y volver a fijarlos sobre sustratos para devolverlos al mar, mediante técnicas científicas elaboradas conforme a los procedimientos del CSIC para fomentar la restauración ecológica", detalla.
Posteriormente, se hará un seguimiento de la supervivencia y crecimiento de las especies para analizar la capacidad de recolonización de estas. Su duración será de dos años y medio.
Arrecife de coral
Uso de submarinos
Mucho más duradera será la actuación del proyecto 'Ecos del oceano', cuyo objetivo es realizar un seguimiento científico y generar una serie de datos sólidos sobre peces y mamíferos marinos, basado en las capacidades de los gliders (submarinos), "como tecnología madura de observación autónoma", Anna Rubio, jefa del departamento de Ingeniería Costera y Oceanografía de AZTI.
Algo que permitirá analizar no solo la distribución espacial de peces y mamíferos marinos, sino también su variabilidad estacional e interanual y la evolución del paisaje acústico submarino a más largo plazo.
Aunque, detalla Rubio, "no se trata de recopilar información sin una aplicación posterior: los resultados pretenden servir de base para mejorar la gestión de la zona, apoyar la ordenación del espacio marítimo y contribuir a la conservación de sus ecosistemas".
La primera campaña está prevista para marzo de 2027. Durante 2027 y 2028 se realizarán tres campañas dobles al año -una para recoger medidas de acústica activa y ecosonda; y la otra para medidas de acústica pasiva-. Entre 2029 y 2036, se llevarán a cabo dos campañas dobles anuales.
Obras de la línea subterránea de la interconexión con Francia por el Golfo de Bizkaia
Ejecutada al 70%
La interconexión avanza a pasos agigantados. Según las últimas noticias esta alcanza ya el 70% de ejecución, con e objetivo de entrar en servicio a finales de 2027 o principios de 2028, aunque desde la filial de Red Eléctrica avisan de que será "la mar la que marque los plazos del tendido submarino".
La infraestructura elevará la capacidad de intercambio eléctrico entre ambos países de 2.800 a 5.000 megavatios. Cabe recordar que el enlace unirá la estación conversora de Gatika con la de Cubnezais, cerca de Burdeos. En la de Gatika ya ha concluido la obra civil y se trabaja en el montaje electromecánico.
En el mar, Red Eléctrica ha completado la primera fase del tendido del cable submarino, un tramo de 65 kilómetros ejecutado por la empresa danesa NKT con su buque cablero Victoria; la próxima campaña correrá a cargo de Prysmian y los trabajos marinos se prolongarán hasta el verano de 2027.
En total, la interconexión contará con cuatro cables submarinos.
