El vertedero de Lemoa acogió materiales utilizados en la limpieza tras el desastre del Prestige
El vertedero de Lemoa pide otra ampliación pese a que el Gobierno vasco programó su cierre en 2027
Los planes de FCC Ámbito para ganar más capacidad alimentan las dudas respecto a la clausura a corto plazo de una instalación que recibió materiales utilizados en la limpieza de playas tras el desastre del Prestige
El Gobierno vasco activa la ampliación de Bistibieta pese a la denuncia por chapapote
El anterior gobierno de Iñigo Urkullu diseñó en 2022 un plan de reordenación de la gestión de residuos hasta 2030 para ganar capacidad a corto plazo y el objetivo final de poder ir cerrando vertederos a medida que el volumen total de basura que genera Euskadi vaya bajando por el reciclaje y la economía circular.
Uno de los cierres programados, en este caso para 2027, era el de Bistibieta. Es un vertedero situado en Lemoa, en Bizkaia, polémico por las denuncias en relación a la presencia de restos de materiales utilizados para la limpieza de chapapote tras el desastre del Prestige.
Aunque no ha habido contraorden desde el Ejecutivo de Imanol Pradales, no parece que el futuro de Bistibieta pase por un cierre en la fecha prevista.
La compañía FCC Ámbito acaba de hecho de solicitar una modificación en la última AAI (Autorización Ambiental Integrada) para ampliar la capacidad de la nueva celda de 232.000 a 345.000 metros cúbicos.
Entrada al vertedero de Lemoa
"¿Sigue vigente el cierre?"
El Gobierno vasco concedió a la instalación en 2024 autorización para ganar esos 232.000 metros cúbicos más, resolución que de la mano alargaba la vida útil del vertedero dos años y medio más, aun en los márgenes previstos en el plan de residuos 2030.
Ahora esta solicitud para añadir 113.000 metros cúbicos más de basura a esa celda (el proyecto no incluye la ocupación de nuevos terrenos) ha despertado de nuevo los recelos de ecologistas y vecinos, que temen un incumplimiento de este compromiso de cierre el año que viene.
"Queremos saber cómo encaja lo que realmente se ha ejecutado (de la ampliación aprobada en 2024) y lo que actualmente se pretende autorizar con la planificación de 2022 y, sobre todo, con el cierre anunciado para 2027", indican desde la asociación ecologista Azurreka.
La exconsejera Arantxa Tapia diseñó la hoja de ruta de gestión de vertederos vascos en 2022
Esta agrupación, una de las más activas en el control del vertedero de Lemoa, ha solicitado al Gobierno vasco formalmente información sobre los residuos que entran a Bistibieta.
En relación a la ampliación piden a la administración que explique "qué se autorizó, qué proyecto se ejecutó, cuándo se ejecutó, qué controles se realizaron, cuál es la capacidad física que existe hoy y qué es exactamente lo que se está autorizando ahora", señalando que la carga extra puede afectar al resto de la estructura de la instalación, a su estabilidad y a elementos como cotas, cargas o cambiar los requerimientos de una futura clausura.
"¿Sigue vigente el cierre en 2027? Si la planificación ha cambiado, puede explicarse y justificarse", indican los ecologistas.
"Lo que no parece razonable es ampliar nuevamente el vertedero sin aclarar al mismo tiempo cuál es su horizonte definitivo y sin despejar las cuestiones ambientales que arrastra desde su propia historia", añade la asociación en referencia a anteriores denuncias sobre el almacenamiento de restos vinculados al desastre del Prestige a finales de 2002.