La inflación se dispara en Euskadi y suma ya un aumento del 3,9% en los nueve primeros meses de este 2026 y del 5% en comparación con el año anterior, 2025.
Lo hace encadenando cinco meses de subida especialmente condicionada por la subida de los precios de los combustibles y los productos energéticos.
Este aumento especialmente significativo tiene ya sus consecuencias en múltiples ámbitos y seguirá teniéndolas en un futuro próximo en Euskadi. Y es que la comunidad se enfrenta a un momento complejo para la negociación colectiva.
En los últimos años esta ha estado marcada precisamente por la inflación por lo que se prevé que vuelva a estarlo en la negociación de convenios que están ya en marcha o arrancarán próximamente.
Contexto similar
Un contexto que recuerda, y mucho, al que ya se dio concretamente a finales de 2022, cuando la negociación de los mismos estuvo condicionada por las subidas del IPC y la adaptación de estas al cierre de acuerdos.
A cierre de 2021 la inflación se situó en Euskadi en un 6,4%. Una alta cifra que, pese a que logró descender al 5,4% el siguiente año, 2022, marcó el contexto laboral. Y es que fue precisamente ese año -y comienzos del siguiente- cuando la comunidad se enfrentó a negociaciones clave como el metal en Álava y Bizkaia, Michelin o Mercedes.
En todas ellas, la inflación jugó el papel protagonista. En el caso de Michelin, los desencuentros entre dirección y sindicatos en torno a este asunto fueron 'punto de bloqueo', que acabó resolviéndose con una elevación de la propuesta de la compañía de origen francés -que inicialmente había ofertado una subida salarial del 12% en cuatro años- hasta proponer subidas salariales ligadas al IPC.
En el caso del metal de Álava se firmó una garantía del diferencial entre la suma de los incrementos fijos, que se estableció en un 14% en cuatro años, y la suma de los IPC reales que se dieran durante estos años; similar al acuerdo alcanzado en el metal de Bizkaia, en el que se acordó una cláusula de revisión vinculada a la inflación que permitía una actualización si la suma del IPC acumulado en este periodo superaba el 15% pactado.
En estos casos, la inflación parecía un obstáculo insalvable pero al final ambas partes llegaron a acuerdos permitiendo una estabilidad laboral en la comunidad. Algo a lo que ahora deberán enfrentarse de nuevo patronal o direcciones y sindicatos en las próximas negociaciones.
