Está a punto de jubilarse, aunque no sabe cuándo, y cuenta con una amplia trayectoria tras las cámaras y fogones. Karlos Arguiñano lo ha visto todo en sus programas de cocina y ahora en su programa habitual, Cocina Abierta, de Antena 3.
Sin embargo, lo que no han visto los espectadores son los fallos que comete a la hora de cocinar. En sus más de 35 años nunca se le ha visto al vasco realizando una mala elaboración, algo que le pareció curioso y sorprendió a la presentadora Sonsoles Ónega, quien le preguntó hace poco en su programa Y ahora Sonsoles si nunca se le habían quemado las lentejas.
El secreto de Arguiñano
Arguiñano no ha dudado en responder con sinceridad, como suele estar acostumbrado, y en reconocer lo que le ha ocurrido alguna vez mientras grababa. El chef vasco, respondiendo a la pregunta de Sonsoles, ha aseverado que cuando huele a quemado se hace el loco y comienza a cantar: "Le doy la vuelta y no se entera nadie. Pero sí, a mí se me pegan las cosas como a todo el mundo, que nadie piense lo contrario".
"Lo que pasa es que yo estoy haciendo un programa de televisión y, si algún día algo me queda muy feo, lo repito", ha añadido. "Un fallito me aguanto, pero yo no puedo presentar eso. Yo estoy enseñando a la gente cómo hacer las cosas, entonces como sé que ha sido un error mío, digo: 'esto cortamos de aquí, volvemos para atrás y sacamos otro medio kilo de lentejas'".
Pero, sobre todo, lo que no hace nunca es tirar la comida. Arguiñano ha confirmado que la comida que prepara se la come el equipo del programa. "Es antiguo, pero no se le ha ido el hambre, y no hay ni uno gordo porque comen sano", ha confirmado.
Siempre que se habla de no desechar comida, muchos se preguntan lo que hace el chef con los platos que prepara en directo. Es algo que también desveló el cocinero para el programa de La Sexta de Liarda Pardo, de la presentadora Cristina Pardo.
La periodista le comentó en su día que existe una leyenda urbana que dice que son los trabajadores los que se terminan la comida cuando el cocinero termina de cocinar en la televisión. Tras su comentario, Arguiñano dejó escapar una risa y admitió que, efectivamente, es el equipo quien se termina los platos: "A partir de la una y media hay sonido de sables, de las cuchillas y los tenedores", expresó con humor.
"No se tira nada. Aquí se come todo", añadió el chef. Asimismo, apuntó que el equipo tiene prohibido coger la comida mientras la cámara esté encendida y es una regla que tienen que cumplir sí o sí: los trabajadores solo pueden coger comida cuando la cámara esté apagada.
