La meca de la gastronomía, Euskadi, guarda lugares sorprendentes por descubrir. Espacios donde el paisaje y la cocina se entrelazan para ofrecer al cliente una experiencia inolvidable.
Desde los pequeños bares de pueblo hasta restaurante de alta cocina. Cada uno de los rincones sirve una experiencia que refleja identidad y la tradición vasca, como el restaurante Alex, en Eibar, un coqueto pueblo de Gipuzkoa.
Magia en la naturaleza
En este restaurante con uno de los menús más baratos de Euskadi es donde ocurre la magia. Por un precio de 12,50 euros, el comensal disfrutará de uno de los tres primeros a elegir, uno de los tres segundos y uno de los dos postres a escoger.
Un local que abrió sus puertas en abril de 2025 para brindar la mejor cocina 100% casera y bebidas que invitan a quedarse, adaptada a todos los bolsillos. Un viaje a la infancia a través de los cinco sentidos en un ambiente cercano y auténtico, como destacan en su web oficial.
Autenticidad, sabor y calidez de la mano de Alex y Kathe, quienes elaboran y sirven comida casera hecha al momento desde 11 euros y a partir de ingredientes de calidad. Los reyes de la casa son la dorada al limón por 24 euros, el rape al horno por el mismo precio, el chuletón de kilo por 59 euros (uno de los más jugosos del terriotorio vasco) y el entrecot por 27 euros.
Bajo el lema 'el arte de comer bien' Alex Jatetxea se corona como el "alma casera y sabor auténtico", como el lugar donde cada detalle cuenta y el mimo está presente en cada creación.
Todo ello en un entorno hermoso en plena naturaleza, donde la identidad vasca florece en cada rincón. A orillas del río Ego, colindando con Bizkaia y envuelta en los montes de Arrate-Akondia y Urko y Laupago-Galdamariño e Illordo, Eibar se corona como una ciudad de gran actividad comercial, según la web de turismo del Gobierno Vasco, Turismo Euskadi.
Este coqueto enclave guarda cinco barrios de "sabor rural", como Aginaga, Arrate, Mandiola, Gorosta y Otaola, que se diferencian del centro urbano. "El municipio es conocido por su tradicional dedicación a la armería. Hoy en día, es la principal localidad de la comarca, con una importante concentración de población, un variado comercio y una gran oferta cultural", subraya.
Quienes la visitan, disfrutar de su patrimonio arquitectónico es un 'must', como de la iglesia de San Andrés del siglo XVI con retablo renacentista, la casa-torre de Unzueta, el palacio Markeskua del siglo XVI y el ayuntamiento.
No hay elemento más importante, en cambio, que la Virgen de Arrate, la patrona de la localidad. Un templo sencillo y gótico a ocho kilómetros del centro, con una nave que alberga cuatro lienzos del pintor Ignacio Zuloaga.
Los amantes de la naturaleza disponen cerca de una área arbolada para descansar y desde donde se pueden realizar rutas interesantes a los montes Urko y Kalamua.
