El chef Martín Berasategui. @martínberasategui vía Instagram
Martín Berasategui, chef: "Para que el pollo en salsa tenga un perfume embriagador, hay que echar unas gotas de whisky"
De esta manera, este truco permite realzar los sabores del pollo y que este adquiera un toque aromático distinto.
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El pollo es uno de los platos más demandados de los españoles en la mesa por ser uno de los alimentos básicos e imprescindibles en nuestra cocina. Desde deliciosas sopas hasta guisos de pollo con tomate, a la pepitoria o pollo al ajillo, entre otros, que requieren mucha técnica para que queden espectaculares y mucho mimo. De ello sabe mucho el chef con más estrellas Michelin del país, Martín Berasategui.
El vasco, para que este nutritivo alimento adquiera un sabor inugalable, aconseja echar unas gotitas de whisky. De esta manera, este truco permite realzar los sabores del pollo y que este adquiera un toque aromático distinto.
El truco del chef
El pollo en salsa, idea que surgió hace años en un recetario para cocinarlo con olla exprés, es un plato que combina con todo tipo de guarniciones, por lo que es muy nutritivo y agradecido. Una receta muy sencilla y que no requiere tanto tiempo y que ofrece un resultado como el que proporcionaban nuestras abuelas.
Para elaborarlo, primero doramos el pollo por todas las partes para que quede jugoso. Reservamos en un plato. Acto seguido, en la olla añadimos la cebolleta, el ajo y los puerros picados y removemos todo muy bien. Echamos el pollo e incorporamos unos clavos y vino blanco y lo cocemos todo en la olla exprés unos 10 minutos.
El truco de Berasategui que aporta "un perfume embriagador" al pollo es añadir unas gotitas de licor o whisky o brandy en los últimos hervores para que adquiera un sabor inigualable. Por último, agregamos la sal a nuestro gusto y servimos con el acompañamiento que deseemos.
Para acompañar este contundente plato se puede cocer un poco de arroz blanco con unas cuantas verduras (zanahoria, vainas, guisantes, pimiento rojo...). Se trata de una guarnición ligera capaz de equilibrar la dieta y aportar beneficios sin restar protagonismo al pollo en salsa.
Asimismo, el arroz absorbe las salsas y cada bocado se vuelve una fiesta para el paladar, pues lo potencia. Una combinación, en definitiva, muy potente y agradable para el paladar y un plato muy nutritivo que sorprenderá a todos los comensales en la mesa trasladándoles al pasado.