Intxaursaltsa
Los chefs vascos coinciden: "Para hacer la mejor intxaursaltsa no uses leche desnatada, mezcla 200 g de nueces y 500 ml de nata"
Pese a que se suele asociar a la Navidad, esta crema se puede disfrutar en cada época del año y sigue siendo un símbolo de la repostería vasca.
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Un postre muy característico de Euskadi es la intxaursaltsa. Preparada principalmente con nueces, leche y azúcar, esta elaboración tradicional sobresale por su intenso sabor y textura cremosa. Durante años ha sido uno de los dulces más destacados en la gastronomía vasca.
Pese a que se suele asociar a la Navidad, esta crema se puede disfrutar en cada época del año y sigue siendo un símbolo de la repostería vasca. No es difícil elaborarla, pero requiere ingredientes y técnicas de calidad, algo que los chefs Karlos Arguiñano y David de Jorge (Robinfood) saben emplear adecuadamente.
El truco de los chefs
Ambos coinciden en el uso de ingredientes clave, como 200 gramos de nueces, medio litro de leche, medio litro de nata líquida, un par de ramas de canela, 150 g de azúcar, una cucharada de canela en polvo y 100 gramos de nueces troceadas para decorar. Asimismo, Arguiñano añade una pizca de sal, 50 ml de licor de nuez y hojas de menta para aportar su toque propio.
Comenzamos, según el portal gastronómico de Hogarmania, poniendo las nueces (no todas, ya que reservaremos algunas para decorar cuando terminemos de preparar el postre), en una picadora junto con el azúcar. Trituramos todo muy bien.
En una cazuela u olla, ponemos la leche y la nata a calentar, añadimos un poco de sal, el licor y el par de ramas de canela. Calentamos a fuego suave hasta que todo hierva y, cuando rompa a hervir, apagamos el fuego y dejamos que repose unos minutos.
Acto seguido, retiramos las ramas de canela y ponemos la cazuela o la olla a calentar. Vertemos la mezcla de las nueces y el azúcar y cocinamos los ingredientes a fuego lento sin dejar de remover. Esto es importante para que la mezcla consiga una textura más densa. Debemos remover durante 8 o 10 minutos. Apagamos el fuego y dejamos que se temple antes de servir.
Por último, servimos la salsa en cuatro copas, las espolvoreamos con canela en polvo y decoramos con unos trozos de nueces que habremos reservado, y unas hojas de menta.
Como truco, si el postre se queda frío o se seca, es conveniente agregar un poco de leche para conseguir mayor cremosidad. Con respecto al postre, se trata de un dulce perfecto para los días fríos (y que no impide tomarlo en verano) porque es contundente, por lo que lo ideal es servirlo en pequeñas raciones.