En España, además de ser amantes de los platos de cuchara, de la verdura y de los pescados y arroces sabrosos, también nos gusta disfrutar de lo dulce y resfrescante, como unas buenas bebidas.
Aunque tenemos la costumbre de optar por la horchata, la leche merengada es una de las opciones ideales en los días de calor. Su jugosidad y dulzor, unidos a su capacidad para refrescar los días más cálidos la convierten en una de las favoritas de muchos.
Preparar la leche merengada es muy sencillo, tan solo se requieren pocos ingredientes de calidad. Los chefs vascos Karlos Arguiñano y David de Jorge (conocido como Robifood) los emplean a la perfección.
El truco de los chefs
Ambos coinciden en usar 500 ml de leche, 1 trozo de piel de limón, 60 o 150 gramos de azúcar, 1 rama de canela y tres claras de huevo y azúcar. Arguiñano, además, añade unas hojas de menta para aportar su toque.
Comenzamos, según el portal gastronómico de Hogarmania, poniendo la leche en una cazuela, añadiendo el azúcar, la rama de canela y la cáscara de limón. Acto seguido, calentamos los ingredientes sin dejar de remover y hasta que le leche rompa a hervir.
Cuando lo haga, la colamos en un cuenco y dejamos que enfríe antes de meterla en el congelador. Una vez dentro, la mantenemos dentro un par de horas mientras vamos removiendo todo cada 15 minutos para que adquiera una consistencia de granizado.
A la hora de preparar el merengue, colocamos las claras en un bol y las montamos con la ayuda de una batidora con varillas eléctricas. Una vez comiencen a montar, agregamos el azúcar poquito a poco y seguimos montando hasta lograr un merengue más denso.
Cuando toque servir la leche, la sacamos del congelador, la mezclamos con el merengue suavemente con ayuda de la varilla manual. Hacemos movimientos envolventes hasta que todos los ingredientes queden integrados. Servimos y espolvoreamos los vascos con canela molida. Adornamos con hojas de menta.
