Con el fin del verano, somos muchos los que ya estamos comenzando el nuevo curso escolar y con él el detox de las comidas copiosas y las largas sobremesas típicas del tiempo de vacaciones donde el reloj parece que no corre.
Es el momento de recurrir a recetas más ligeras, saludables y nutritivas como puede ser la ensalada campera. Este plato se fusiona con ingredientes de temporada y frescos, que añade una textura consistente, pero sin resultar pesada.
Para hacerla más completa todavía se le suele incorporar atún o bonito y un aliño de aceite de oliva para equilibrar todo lo mejor posible.
Además, tiene muchas ventajas y la primordial es que no es difícil de hacer y requiere de poco tiempo de preparación. Hay varias maneras de prepararla, sin embargo, los chefs vascos Karlos Arguiñano y David de Jorge (Robinfood) han compartido la suya.
La ensalada perfecta
Ambos cocineros coinciden en emplear algunos productos esenciales: entre 600 y 750 gramos de patata, un poco de perejil, aceitunas verdes o unas 20 negras, 60 gramos de bonito, uno o dos limones, aceite de oliva y sal.
Por su parte, Karlos Arguiñano incorpora algunos ingredientes adicionales para darle un carácter más personal a la elaboración, como 12 tomates cherry, dos huevos, un pimiento verde italiano, un cuarto de pimiento rojo y 12 ramilletes de canónigos.
Para empezar, ponemos una cazuela con abundante agua al fuego y, una vez que alcance el punto de ebullición, introducimos las patatas previamente peladas y los huevos. Añadimos también una pizca de sal. Transcurridos unos 10 minutos, retiramos los huevos y dejamos que las patatas continúen cociéndose durante otros 10 minutos, tal y como explica el portal gastronómico Hogarmania.
Mientras tanto, eliminamos el tallo y las semillas del pimiento verde, lo troceamos en pequeños dados y repetimos el proceso con el pimiento rojo. Colocamos ambos en un recipiente amplio.
Una vez cocidas las patatas, las cortamos en trozos y las incorporamos al bol junto con los huevos, las aceitunas y el bonito. Para preparar el aliño, exprimimos el limón y ponemos su zumo en otro recipiente. Agregamos entre seis y ocho cucharadas de aceite de oliva y un poco de perejil. Removemos con unas varillas o un tenedor hasta conseguir una salsa bien ligada.
A continuación, vertemos la vinagreta sobre el resto de ingredientes y mezclamos cuidadosamente con una cuchara grande para que el aliño se distribuya de manera uniforme. Finalmente, colocamos la ensalada en un plato amplio y la acompañamos con los tomates cherry y los canónigos. Podemos servirla inmediatamente o dejarla reposar unos minutos para que los distintos sabores se mezclen.
