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Vuelta a la rutina y, por ende, el fin de las interminables reuniones y comidas copiosas. Llega el retorno a la dieta habitual con un poco de detox para eliminar los excesos de los últimos días de verano.

Aquí en el norte, con la bajada de temperaturas, una de las mejores opciones para este tiempo es el caldo de verduras, ya que aporta hidratación, minerales y vitaminas con muy pocas calorías.

El chef estrella Michelin Jordi Cruz lo explica en sus redes sociales, asegurando que esta receta es perfecta para cuando el cuerpo pide un respiro, haya malestar digestivo, hinchazón o un cuadro gripal.

La receta del chef

La base es muy sencilla: trabaja con 1,5 kg de verduras (zanahoria, puerro, apio, nabo, chirivía, col… lo que tengas) y 2,5 litros de agua. Añade 10 g de sal por litro y un pequeño toque de salsa de soja blanca para redondear el sabor.

Lleva a ebullición y, a partir de ahí, mantén una cocción suave durante 1 hora y 15 minutos. Las verduras bien picadas ayudarán a extraer mejor todos los nutrientes.

El resultado es un caldo limpio, lleno de minerales, vitaminas y sabor, fácil de digerir y muy reconfortante. Un básico que sienta bien… y que apetece repetir.

La importancia de la cocción

Tal y como recomienda el chef, primero se lleva todo a ebullición y, después, se baja el fuego para mantener una cocción suave durante una hora y cuarto. De esta manera, las verduras van aportando sus nutrientes y sabor al caldo de forma progresiva.

El método de cocción es crítico para preservar las propiedades de los ingredientes. El proceso comienza llevando la mezcla a un hervor inicial; sin embargo, una vez alcanzado este punto, se debe reducir la intensidad del fuego de inmediato. El caldo debe mantenerse a suaves borbotones durante una hora y cuarto.

Esta temperatura suave es esencial, ya que permite que los componentes beneficiosos se "infundan" en el agua de manera gradual, respetando la integridad de las vitaminas y minerales que podrían degradarse con un calor excesivo y violento. Al final del proceso, el resultado es un líquido ligero pero profundamente nutritivo.

Un caldo ligero y nutritivo

El resultado es un caldo ligero, hidratante y rico en minerales, que puede resultar especialmente agradable cuando se busca una preparación suave y fácil de tomar.

Además, por su contenido en verduras y agua, puede contribuir a una alimentación equilibrada y ayudar a combatir la sensación de pesadez.