Ahora que llegan los cambios de temperaturas, muchos expertos recomiendan tener una buena alimentación para evitar en la medida de lo posible un catarro.
El caldo de huesos es una opción perfecta ya que es nutritivo y tiene muchos beneficios. Este es recomendado por muchos para mejorar la salud digestiva, apoyar las articulaciones y aumentar la ingesta de nutrientes y proteínas de forma sencilla.
Este se hace hirviendo huesos de animales a fuego muy lento por muchas horas. Esta larga cocción saca el colágeno, los minerales y las proteínas de los huesos. Ayuda a cuidar la salud de los huesos, las articulaciones y el estómago.
La esencia del caldo
Por ello, para sacarle el mayor provecho al caldo de hueso hay que tener paciencia para elaborarlo. Según el chef Jordi Cruz, “el caldo de huesos perfecto no se improvisa: se cultiva. Es tiempo, paciencia y técnica. Y cuando lo haces bien… se nota en cada sorbo”.
Además, el catalán defiende que la clave está en “extraer todo lo bueno del hueso sin enturbiar el caldo. Eso significa fuego suave, agua fría al inicio y una cocción larga que respete el colágeno”.
La receta del chef
- 2 litros agua mineral
- 1 kg mezcla huesos caña, rodilla y costilla de ternera
- 12 gr sal
- 150 gr zanahoria pelada cortada en trozos grandes
- 100 gr apio en tres o cuatro trozos
- 150 gr blanco de puerro en cuatro trozos
- 100 gr nabo blanco o apio nabo pelado en trozos grandes
- 100 gr chirivía pelada en trozos grandes
- 20 gr ramita de romero y 15 gr ramita de tomillo fresco o 4 gr de hierbas de Provenza secas
- 1 hoja de laurel
- 4 o 5 hojas de salvia
- 1 gr de pimienta negra
- Puedes usar huesos tostados para un sabor profundo, pero al tratarse de una extracción de sustancias o grasas buenas para el organismo, el tostado previo puede resultar agresivo para estas.
- Cubre con agua fría y puedes añadir un chorrito de vinagre: ayuda a liberar minerales.
- Mantén el hervor al mínimo: burbujas pequeñas, caldo claro.
- Espuma las impurezas al principio para un resultado limpio.
- Deja que el tiempo haga su magia: 8–12 h para pollo, 12–24 h para vaca.
Una hora y media antes de terminar la cocción del caldo, añadir las verduras y hierbas. Seguir con la cocción. Esas verduras te van a aportar micronutrientes como vitaminas—por ejemplo, la vitamina C y varias del complejo B, dependiendo de lo que añadas—y minerales como potasio y magnesio. Además, las hierbas pueden tener compuestos antioxidantes que también sumarían un pequeño boost nutricional.
Beneficios del caldo de huesos
El caldo de huesos tiene varios beneficios, según recoge mundorganic:
Salud intestinal: su gelatina y aminoácidos (como la glutamina) contribuyen en la reparación y protección del revestimiento del tracto digestivo. Lo que logra una mejor digestión y beneficia a las personas con síndrome de intestino permeable o síndrome de intestino irritable (SII).
Mejora del sueño: algunas personas afirman que duermen mejor después de consumir caldo de huesos, especialmente antes de acostarse. Esto se debe a su glicina, que reduce la temperatura corporal, además de producir un efecto calmante sobre el sistema nervioso.
Salud articular: estudios sugieren el consumo de caldo de huesos, ya que gracias a que es un alimento rico en colágeno podría mejorar el dolor y la rigidez en las articulaciones. Además de aliviar síntomas en aquellas personas con osteoartritis u otros problemas articulares, ya que ayuda a mantener la integridad de las articulaciones y reduce la inflamación.
Salud cardiovascular: gracias a su alto contenido en colágeno fortalece vasos sanguíneos y mejora la elasticidad arterial. Y sus minerales presentes como el potasio y el calcio son excelentes para el corazón.
