Con la llegada del otoño, llega el momento de transición y cambio desde los armarios hasta las rutinas. En esta época donde el reloj corre en contra y cada minuto vale oro, ser rápidos y comer bien es una oportunidad.
Ahora ya no apetece un plato frío de verano, pero tampoco una sopa que caliente demasiado. Por ello, recurrimos a las recetas del cocinero gallego Pablo Suárez, que ya ha dejado varias elaboraciones sencillas, rápidas y muy sanas para nuestro día a día.
Entre ellas, destaca una receta que combina calabacín a la plancha con anchoas, queso fresco y tomates secos, y se prepara en apenas quince minutos para dos porciones.
"La cena más fácil, rápida y elegante del otoño se hace con 1 calabacín, queso y 1 lata de anchoas", explica el cocinero en su video compartido en redes sociales.
La clave de la ensalada
El truco de esta ensalada recae en el contraste de temperaturas entre el calabacín templado o ligeramente cocinado y la frescura del queso junto con el toque salado y frío de la anchoa.
Cuando el calabacín está ligeramente salteado, a la plancha o asado, su calor suave hace que el queso comience a fundirse ligeramente o a soltar toda su cremosidad, intensificando los sabores.
La receta de Pablo
Ingredientes
- Calabacín
- Ricotta o requesón
- Anchoas
- Tomate seco en aceite de oliva
- Pistacho
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
Para prepararla, cortamos el calabacín en rodajas finas y pasamos por sartén o plancha con un chorro de aceite y una pizca de sal.
Cocinamos a fuego medio-alto por ambos lados hasta que esté dorado, dejamos templar ligeramente y colocamos a modo de base, como veis en el vídeo.
Por último, acompañamos con tomate seco en aceite de oliva, unas buenas anchoas, unos puntos de ricotta o de requesón, pistacho picado y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. “Sencilla y rápida, ya estaría lista para disfrutar”.
Beneficios del calabacín
El calabacín es un aliado excelente para la reducción y el mantenimiento del peso gracias a su bajo aporte calórico, lo que lo hace idóneo para dietas hipocalóricas. Adicionalmente, cuenta con un alto contenido de agua que lo convierte en un alimento altamente hidratante para el cuerpo.
Su perfil nutricional lo dota de un gran efecto diurético, al ser rico en agua y potasio y bajo en sodio, lo que favorece la eliminación de líquidos y beneficia a personas con hipertensión, retención de líquidos o cálculos renales.
Por otra parte, su aporte de mucílagos (fibra soluble) ayuda a desinflamar y suavizar la mucosa digestiva e intestinal, resultando muy aconsejable en casos de gastritis.
Finalmente, su riqueza en fibra ayuda a combatir el estreñimiento y a prevenir problemas como la diverticulitis, las hemorroides y ciertos tipos de cáncer de intestino grueso.
