El sector de la distribución alimentaria afronta en los próximos años un contexto marcado por la consolidación de la incertidumbre como un elemento estructural. La moderación de la inflación no ha eliminado el impacto acumulado sobre el poder adquisitivo de los hogares, mientras que la evolución de los hábitos de consumo, la presión regulatoria y un entorno geopolítico complejo siguen condicionando las decisiones empresariales. En este escenario, la clave ya no reside únicamente en la capacidad de resistir, sino en la de construir proyectos sólidos, eficientes y coherentes, capaces de generar valor de forma sostenida.
EROSKI afronta el horizonte de 2026 desde una posición distinta a la de ejercicios anteriores. Tras años centrados en el reequilibrio financiero y la mejora de la eficiencia operativa, el grupo cooperativo ha consolidado una etapa de resultados positivos y fortalecimiento patrimonial que le permite abordar el futuro con una mayor capacidad de maniobra. Esta evolución es fruto de una estrategia sostenida basada en la disciplina financiera, la contención de costes y una gestión prudente del crecimiento, orientado a reforzar las bases del negocio.
El cierre de los últimos ejercicios ha confirmado la solidez de esta hoja de ruta. La mejora del resultado operativo, la reducción progresiva del endeudamiento y la recuperación de la confianza de los mercados financieros, han permitido a EROSKI dejar atrás una etapa defensiva para centrarse en consolidación y crecimiento selectivo. De cara a 2026, el objetivo de la compañía es crecer con criterio, reforzando la competitividad del modelo y garantizando su sostenibilidad a largo plazo.
Ahorro, eficiencia y compromiso territorial como ejes principales
Uno de los ejes prioritarios de esta estrategia es la competitividad en precio, especialmente en un contexto en el que las personas consumidoras son más sensibles al gasto y ajustan sus decisiones de compra con mayor rigor. EROSKI ha intensificado su esfuerzo sostenido por trasladar ahorro a las familias a través de promociones, descuentos y una gestión responsable de los márgenes, sin renunciar a un surtido amplio, a la calidad de los productos frescos ni a una marca propia competitiva. Este enfoque, lejos de ser coyuntural, forma parte del ADN cooperativo de la organización y de su misión de facilitar el acceso a una alimentación equilibrada a precios razonables.
Una persona entrando a comprar en un supermercado EROSKI City
El crecimiento hacia 2026 se apoya también en un modelo comercial eficiente y flexible. La expansión a través de franquicias y supermercados propios, junto con la transformación y modernización de la red existente, permite reforzar la presencia de EROSKI en los territorios donde opera sin incurrir en sobrecapacidad. El foco en el supermercado de proximidad y en formatos adaptados a las necesidades locales responde a una visión de largo plazo que prioriza la rentabilidad sostenible frente al crecimiento por volumen.
La digitalización constituye otro de los pilares claves del plan estratégico del grupo, que mantiene una inversión relevante en tecnología y analítica avanzada hasta 2026, con el objetivo de mejorar la eficiencia operativa, optimizar la gestión del surtido y de las promociones y avanzar en una personalización responsable de la propuesta comercial. La tecnología se concibe como una herramienta al servicio del negocio y de las personas, orientada a reforzar la competitividad y a mejorar la experiencia de compra.
Este enfoque económico se complementa con una dimensión social y territorial que distingue a EROSKI dentro del sector. Su modelo cooperativo, con más de 28.600 personas trabajadoras y una participación activa de personas socias consumidoras y trabajadoras en los órganos de gobierno, aporta estabilidad, compromiso y una visión de largo plazo en la toma de decisiones. La elevada proporción de empleo indefinido, la inversión continua en formación y el impulso a la igualdad refuerzan una cultura empresarial que sitúa a las personas como principal activo del proyecto.
Asimismo, la vinculación con el entorno y el apoyo al tejido productivo local seguirán siendo elementos centrales de la estrategia. La colaboración con miles de proveedores nacionales y pequeños productores agroalimentarios no solo contribuye a dinamizar la economía loca, sino que fortalece la resiliencia de la cadena de suministro y garantiza una oferta de productos frescos y de proximidad alineada con las expectativas de las personas consumidoras. A ello se suma el compromiso social inherente al modelo cooperativo, materializado en una inversión sostenida en iniciativas de solidaridad, formación e información a las personas consumidoras.
Mirando hacia 2026, EROSKI es consciente de que los desafíos seguirán presentes. La presión sobre los costes, la evolución del consumo y el marco regulatorio exigirán capacidad de adaptación y rigor en la gestión. Sin embargo, la cooperativa afronta esta etapa desde una posición con mayor fortaleza financiera, con un modelo comercial claro, una identidad diferencial y una estrategia orientada a crear valor económico y social de forma equilibrada. Ante un entorno incierto, la solidez, la coherencia y el compromiso a largo plazo se consolidan como las mejores garantías de futuro.
