La estampa soñada por muchos al comenzar el año. Retirarse del mundanal ruido, de las celebraciones (este año completamente diferentes y con menos compañía por la situación sanitaria) y del comer sin freno para disfrutar del sosiego en un lugar especial. Sin embargo, no hace falta recorrer miles de kilómetros o coger un avión durante horas (incluso ahora en algunos casos ni eso se puede hacer) para pasar un par de noches en los mejores rincones para abrir los primeros días del año.

Un paisaje espectacular, habitaciones de ensueño, una cuidada decoración y un servicio de calidad. Las señas de identidad de algunos de los establecimientos hoteleros y casas rurales con más encanto del País Vasco para dar la bienvenida por todo lo alto a este 2021 que se esperaba con ganas desde hace meses. Ahora es el momento de decir eso de: No molesten por favor.

Errota-Barri

En el País Vasco el caserío es la construcción tradicional en plena naturaleza por eso, este es el lugar perfecto para dormir al pie del monte Jata en lo que antaño era un antiguo molino y hoy se ha reformado con todo lujo de detalles. Una decoración que combina elementos modernos con muebles artesanales y centenarios. Un diseño interior que da vida a las 7 habitaciones que conforman esta casa rural con encanto que puede presumir de tener todo tipo de comodidades.

Sin duda, una estancia donde la paz y la tranquilidad serán los ingredientes principales mientras uno contempla la estampa natural que se disfruta desde su agradable porche o bien tomarse una taza de café resguardándose del frío junto a la chimenea de ensueño. Y para estirar un poco las piernas, nada como disfrutar de su entorno junto al Parque Natural del Urdaibai y las playas de Bakio, Plentzia, Sopelana o Laga; perfectas para dar un paseo en una fría mañana de enero. 

Hoteles y casas rurales con encanto en Euskadi / ERROTA BARRI

Hoteles y casas rurales con encanto en Euskadi / ERROTA BARRI

Villa Soro

Sí, la vista no falla y tampoco es producto de la imaginación tras tomarse alguna copa la última noche del año. Villa Soro es una villa centenaria del siglo XIX que parece sacada de una película y que se encuentra en la capital guipuzcoana. Un ambiente único y exquisito para olvidarse de todo y todos y dejarse mimar por los servicios y el confort de un hotel de lujo como este. 

Y como uno de los propósitos de año nuevo quizá sea el ponerse en forma de cara a los nuevos 12 meses que acaban de comenzar, en Villa Soro lo ponen fácil para ayudar a sus huéspedes en esta saludable nueva rutina. Ofrecen un equipado gimnasio en el que se puede hacer ejercicio a cualquier hora del día o, si uno prefiere, cuentan con bicicletas para dar un paseo por la ciudad (si el tiempo lo permite). 

Hotel Etxegana

Volviendo al interior del País Vasco, el hotel Etxegana es la opción ideal para perderse en la bella comarca de Gorbeialdea junto al Parque Natural de Gorbeia en la parte más meridional de Vizcaya. Un entorno único que no necesita de más presentaciones y que se puede contemplar desde la verdadera joya de este establecimiento hotelero: su spa.

Un plan de lo más romántico para disfrutar en pareja: regalarse un momento de ensueño y relajación entre burbujas, degustar a continuación una cena para dos en el restaurante del Hotel Etxegana y descansar en una de las habitaciones con vistas a la magia del parque natural que rodea a este rincón con encanto. 

Caserío Montehermoso

La última parada hedonista para pasar un par de noches en este recién inaugurado 2021 es Caserío Montehermoso; un complejo rural sostenible formado por varios apartamentos y donde la filosofía es conectar con la naturaleza y uno mismo en un entorno de lo más especial. Un viejo caserío familiar reformado con mimo por sus dueños entre campos de cereal y peñas en pleno valle alavés de Valdegovía para descansar sin prisa alguna. La filosofía de vida slow.

Pero no se trata de un alojamiento solo para dormir y desconectar, en Caserío Montehermoso ofrecen experiencias para calmar la mente y el espíritu. Es el caso de sus 'baños de bosque' para alejar el estrés y la ansiedad, sus clases de yoga en plena naturaleza siempre que las condiciones lo permitan, masajes para adentrarse en un estado de calma total, dar un paseo por los alrededores practicando nordic walking, tomar clases de cocina sana con Joana Molinuevo (la propietaria de Caserío Montehermoso) o aprender a elaborar compost a partir de los restos orgánicos de la comida.