A pesar de que el País Vasco siempre ha sido tierra de escaladores y que la afición por este deporte está muy arraigada a su población, lo cierto es que en los últimos años la afición ha aumentado considerablemente en las tres provincias. Esto ha provocado que la búsqueda de lugares donde disfrutar de la escalada también se haya incrementado.

Y como no siempre es posible desplazarse a plena naturaleza para ascender alguna pared de roca, la demanda de rocódromos también ha ido en aumento. De hecho, no pocos escaladores disfrutan más en las paredes artificiales que se construyen para poner a prueba sus habilidades. En Euskadi hay unos cuantos, desde complejas instalaciones a los que se pueden encontrar casi en cualquier población. Por elo, los que se mencionan a continuación son solo algunos de los más destacados.

Rocódromos en San Sebastián

The Factory Boulder. Estas instalaciones nacidas del empuje y el emprendimiento de tres amigos amantes de la escalada se encuentran entre las preferidas de los escaladores guipuzcoanos (se encuentran en San Sebastián) tengan la edad que tengan, pues se imparten cursos incluso a niños a partir de los cuatro años. Para ello disponen de una amplia zona de boulder que se distribuye en dos pisos. A eso le suman otras áreas para hacer travesías, entrenar suspensiones y demás prácticas habituales en los rocódromos. “Es la casa de aquellos que tienen la escalada como forma de vida, de aquellos que quieren iniciarse en este apasionante mundo y de aquellos que simplemente quieren pasar un buen rato en un ambiente agradable”, resumen sus responsables.

Rocódromo del Polideportivo Pío Baroja. En este polideportivo es posible encontrar uno de los rocódromos más veteranos y populares de la capital guipuzcoana. Allí está basado el equipo de escalada del C.D Fortuna K.E, que tiene como objetivo formar a chicos y chicas de diferentes edades y categorías tanto en la escalada en boulder como en roca (en este caso programan salidas a la montaña). Sus instalaciones son muy conocidas por las posibilidades que ofrecen para el aprendizaje y por haber sido utilizadas por muchos escaladores cuando daban sus primeros pasos en este deporte.

Instalaciones de Climbat en Bilbao / CLIMBAT

Rocódromos en Bilbao

Climbat Bilbao. Desde que abriera sus puertas en el año 2014, esta sala de escalada es una de las mejores y más frecuentadas de la capital vizcaína. Destacan tanto su zona de boulder como una pared que llega a los 11 metros de altura, lo que supone un reto para los escaladores experimentados. No obstante, en Climbat Bilbao aseguran que sus instalaciones están preparadas para todo tipo de usuarios, incluyendo a los principiantes, para quienes hay cursos de iniciación.

Rocódromo Piugaz. Este rocódromo situado también en Bilbao se ha labrado una gran reputación gracias a los cursos que ofrece y a sus instalaciones. No en vano, cuenta con 2.000 metros cuadrados de boulder, así como con 130 bloques destinados a todo tipo de niveles, desde iniciación hasta experto (algunos llegan hasta los 4 metros de altura). La entradas van desde un acceso diario con horas ilimitadas, hasta bonos para acudir asiduamente, que es lo que suelen hacer los amantes de la escalada.

Rocódromo de Piugaz / PIUGAZ

Otras instalaciones destacadas

Área 51 Boulder. Fuera de las grandes capitales, hay que apuntar este centro de formación de escalada en Irún. En él se pueden encontrar numerosas salas para mejorar la técnica dependiendo de la capacidad y la experiencia de cada usuario. Además, hay una sala dedicada exclusivamente al entrenamiento y otra a la tecnificación. En definitiva, un referente en Euskadi por la calidad de sus equipaciones y por su foco en mejorar la escalada tanto indoor como outdoor. 

Rocódromo de Oiartzun. Construido en el año 1999, este rocódromo y boulder cuenta con un espacio de 300 metros cuadrados en el que practicar todo tipo de técnicas. Destacan especialmente sus paredes de gran altura, que llegan hasta 12 metros, así como su túnel de boulder y las zonas de desplome, o la de fisuras, de manera que resulta muy versátil para quienes quieren depurar su nivel de escalada. Como hemos apuntado, aparte de estos seis ejemplos, hay muchos otros rocódromos de gran nivel diseminados por todo el País Vasco, de manera que quienes aman la escalada, siempre tendrán acceso a poder disfrutar de su afición (cuando la pandemia lo permita. claro está).