¿Conocen la expresión la casa de tócame Roque? Muchas dichos populares como éste se han llegado a plasmar en las artes escénicas y pictóricas así como en el imaginario popular a raíz de un acontecimiento real.
En el caso al que se alude, esto sucedió en una corrala de Madrid en el siglo XVIII, donde la herencia por una casa entre los hermanos Roque y Juan generó numerosas trifulcas vecinales y conflictos en toda la comunidad. Bien, pues no se me ocurre mejor símil para saber en qué punto se encuentra ese llamado quinto espacio a la izquierda del PSOE.
En el portal del edificio lleno de ruido y desconcierto ante las últimas citas electorales se ha colocado de portero Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso. Rufián quiere hacer algo, y digo algo, porque no está claro lo que pretende. ¿Una plataforma? ¿Un espacio de reflexión? ¿Una candidatura unitaria de todo el espectro a la izquierda del PSOE?
No se sabe, pero no va cobrar entrada por su llamamiento al agrupamiento de todos en el portal para hacer reunión de vecinos ante la amenaza de podredumbre por el auge de la extrema derecha que cada vez abarca más espacio. La cita es el próximo 18 de febrero y el primero en acudir será Emilio Delgado, representante de Más Madrid.
La convocatoria, casi nada más ser anunciada, no cuenta con el apoyo de dos de sus vecinos más próximos. Por un lado, EH Bildu que ha agradecido la invitación, pero dice que su piso está en su país y ERC que no respalda a su representante porque no quiere mudar sus intereses de Catalunya.
El vecindario está soliviantado y por si una convocatoria fuese poca, el espacio Sumar anuncia refundación. Lo primero, es que han tomado conciencia de que su espacio político está dañado y que coaligarse en el Gobierno de España con los socialistas les está desgastando.
En este momento, el bloque de la derecha tiene muy movilizado a su votante, lo hemos visto en Extremadura y Aragón, así como es toda la última serie demoscópica, Por un lado, Partido Popular es primera fuerza y por otro Vox roza el 20% de voto así que el sistema les refuerza
Han quedado cerca del portal del edificio, a solo tres días de la convocatoria de Rufián, Sumar, IU, Los Comunes y Más Madrid para relanzar una alianza de las izquierdas. Quizá otro nombre, otras siglas y lo que casi es seguro es que otro rostro ante el descabalgamiento de Yolanda Díaz. Tampoco van a contar con el vecino valenciano de Compromís, que renuncia al llamamiento.
La CHA sigue eufórica tras doblar escaños tras las elecciones en Aragón. Pasa de tres a seis diputados, aunque la alegría en la casa del pobre es breve, puesto que el conjunto de la izquierda obtiene sus peores resultados. No parece tampoco que esté en refundación alguna.
Aitor Esteban, presidente del EBB al ser preguntado por todo este espacio en crisis hacía alusión al capitán araña; lleno de voluntarismo, alzada de banderas y estandartes, pero que a la hora de la verdad ve cómo la tropa tira cada uno para lo suyo.
Lo que viene a decir, es que el sistema electoral español castiga a los partidos que se quedan por debajo del 15 o 12% del voto. Hay muchas provincias donde la probabilidad de no conseguir escaño es alta.
En este momento, el bloque de la derecha tiene muy movilizado a su votante, lo hemos visto en Extremadura y Aragón, así como es toda la última serie demoscópica, Por un lado, Partido Popular es primera fuerza y por otro Vox roza el 20% de voto así que el sistema les refuerza.
A la izquierda del PSOE suceden dos cosas, hay partidos con base territorial a los que el sistema no les afecta porque llegan a esos porcentajes sin problema al competir solo en sus territorios como EH Bildu, ERC, Compromís o CHA.
Otros partidos de la izquierda, sin embargo, son los de implantación estatal donde su voto se dispersa. Fundamentalmente Sumar-IU y Podemos que al dividirse en dos espacios rondan cada uno el 5 o 6% de voto, incrementando el perjuicio de la falta de la obtención de escaños.
Y mientras siguen analizando cómo reorganizar las diferentes familias en el puzzle del edificio, la desafección por los problemas de la vivienda, la carestía de la vida, los problemas con los ferrocarriles...han hecho mella en la solidez de los cimientos.
Mientras, enfrente, se está alzando un edificio de cristal luminoso que promete que en su bloque no va a haber disputas y que van a acabar con todos los problemas desde la inmigración, el feminismo y la agenda verde.
Por cierto, los conflictos de la casa de Roque acabaron con la demolición del inmueble en 1850 tras largos conflictos vecinales.
