Nuestro calendario está plagado de “días mundiales” y esta sobresaturación hace que algunos de los importantes pasen a veces desapercibidos. Este viendo siendo el caso, últimamente, del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada año el 5 de junio. Ha pasado de ser una efeméride más transversal a convertirse en un día centrado sólo en el sector ambiental.

Una prueba de esto en Euskadi es que ya se han dejado de celebrar esos consejos de gobierno que, coincidiendo con este día, se reunían en entornos relacionados con la sostenibilidad y se aprovechaban para mandar mensajes claros a la sociedad para continuar impulsando una transformación que va mucho más allá del medio ambiente.

Una pena, porque creo que si hay un factor determinante para el futuro de nuestro país y del planeta en general es nuestra política medioambiental y la rapidez y eficacia en aplicar una agenda verde justa.

Lo verdaderamente importante es que sirva para que el resto de los 364 días del año se siga actuando para cambiar una forma de crecimiento

El verdadero objetivo de estos días mundiales es sensibilizar y atraer la atención hacia las diferentes materias, aunque lo verdaderamente importante es que sirva para que el resto de los 364 días del año se siga actuando para cambiar una forma de crecimiento y de relación con nuestro entorno que está hipotecando el futuro de las próximas generaciones.

Un futuro que cada vez parece menos lejano, recientemente algunos científicos alertaban de la posibilidad real del colapso de la corriente oceánica que permite a Europa gozar de un clima más benigno que otros territorios ubicados en las mismas latitudes.

Hablar de medio ambiente es hablar de energía, economía circular, movilidad, residuos, regeneración urbana, biodiversidad, desarrollo rural, alimentación, salud… Nos concierne y debería ocuparnos a todos y les confieso que me sigue sorprendiendo la poca atención y la visión tan cortoplacista de muchas instituciones y sectores a la hora de abordar la imprescindible transición ecológica.

Si no actuamos bajo la perspectiva del medio ambiente, el resto de las políticas tendrán caminos muy cortos

Es como si cada día hubiera que demostrar que el medio ambiente está en el centro de todas las políticas y que si no actuamos bajo esta perspectiva, el resto de las políticas tendrán caminos muy cortos.

Ihobe, la Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno vasco, ha lanzado una campaña con motivo de este Día Mundial del Medio Ambiente en la que, muy acertadamente, pone el foco en su verdadero alcance.

Cuando hablamos de cuidar el medio ambiente hablamos de cuidarnos a cada uno de nosotros y hablamos de garantizar un futuro mejor, sin comprometer los recursos de un planeta cada vez más arrinconado por una actividad humana realizada sin criterio ni sentido común.

El medio ambiente y la sostenibilidad van perdiendo empuje en las preocupaciones y ocupaciones de instituciones y otros actores

Estamos en un momento crítico, me sorprende y me preocupa cómo, poco a poco, el medio ambiente y la sostenibilidad van perdiendo empuje en las preocupaciones y ocupaciones de instituciones y otros actores, como las empresas, desplazados por temas más de “moda” como la inteligencia artificial.

Un reciente estudio de una consultora internacional sobre las cuestiones que más preocupan a los CEO así lo confirmaba.

Tenemos más motivos para actuar y reivindicar que para celebrar. Así que, una vez pasado el Día Mundial del Medio Ambiente, ha llegado el momento de poner el foco, como hacía ayer este medio, en noticias como el descenso en el objetivo de energías renovables para 2030 que anunciaba nuestro ejecutivo autónomo del 19% al 15%.

No hay otra vía que el despliegue de las renovables para reducir nuestras emisiones y dependencia de los combustibles fósiles

Sabemos de las dificultades y polémicas que está provocando el despliegue de las renovables en Euskadi, pero también sabemos que no hay otra vía para reducir nuestras emisiones y dependencia de los combustibles fósiles y para impulsar la competitividad de nuestra economía.

Necesitamos un plan territorial para el despliegue de esas renovables ya y necesitamos un pacto de país en este sentido ya. No hay excusa para que todos los actores se sienten en una mesa y definan unas directrices consensuadas para el despliegue.

Necesitamos regenerar nuestras ciudades y nuestro medio rural, cambiar nuestra forma de movernos, para hacerla más eficiente y sostenible, y necesitamos reducir al máximo la generación de residuos y favorecer una economía más circular.

No hay otra manera de progresar y en una comunidad tan industrial como Euskadi eso pasa por descarbonizar y hacer más sostenible nuestro sector productivo.

No me importa tanto que el Día Mundial del Medio Ambiente pierda focos si el resto de los 364 días del año nos centramos en actuar, en hacer que toda la transformación de modelo sea posible.

No caigamos en la tentación de dar pasos hacia atrás o ralentizar este avance, como lo ha hecho en alguna materia la propia Comisión Europea. Es el momento de hacer.