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Vista del cartel de una de las calles inventadas por los acampados en protesta por la situación de la vivienda en la Puerta del Sol en Madrid

Vista del cartel de una de las calles inventadas por los acampados en protesta por la situación de la vivienda en la Puerta del Sol en Madrid Rodrigo Jiménez EFE

Opinión

No eran inmigrantes, eran buitres

Publicada

"El que pueda hacer que haga", dijo el alto representante de la derecha española al comprobar en 2023 que se les iba de las manos la formación de gobierno que todas las encuestas daban por seguro para el PP y Vox. Y vaya que si hicieron.

Los dos partidos de la derecha desde la oposición parlamentaria y autonómica no han defraudado. El presidente del gobierno ha sido calificado de perro, hijo de puta, ladrón, corrupto, mafioso, vendepatrias, putero y alguna otra lindeza que me estaré dejando. No invento, la hemeroteca está llena de estas maneras de referirse al presidente del gobierno que, desde un primer momento, la derecha entendió ilegítimo. Toda una lección de respeto institucional y sentido de Estado.

Destacados miembros de la magistratura también han hecho su parte. Nadie podrá decir que Manuel Marchena no ha apostado fuerte por hacer daño al gobierno surgido de las elecciones de 2023. La rapidez con la que se procedió a la instrucción y proceso del fiscal general del Estado y la sentencia basada en meras sospechas, sin una sola evidencia que destruyera la inocencia de Álvaro García Ortiz más allá de toda duda razonable ha sido un servicio impagable.

No digamos el del juez de instrucción Juan Carlos Peinado, que sin saber redactar y sin la más remota idea de quién era Fernando VII ha llevado, con el ejemplo de esta infausto monarca, a Begoña Gómez hasta un juicio con jurado. Es cierto que en este caso ha contado con la asistencia de los magistrados de la Audiencia Territorial de Madrid que en todo momento guiaron su instrucción (esto dilo de otra manera, por aquí, no, por aquí, sí).

Nadie podrá decir que Manuel Marchena no ha apostado fuerte por hacer daño al gobierno surgido de las elecciones de 2023

La prensa adicta ha sido otro baluarte del que José María Aznar puede estar bien satisfecho. No exactamente prensa, pero sí con el disfraz de tal personajes tan dañinos como Vito Quiles, habitual en los mítines del PP, o Bertrand Ndongo se han ocupado de la labor de esparcir cuanta basura han podido alrededor del Gobierno y de quienes consideran cercano al mismo.

Todos han hecho lo que podían, pero el perro, hijo de puta, mafioso y corrupto lo aguantaba sin despeinarse. Solo cuando embistieron contra su familia tuvo un fin de semana de duda. Esa especie de analgesia que mostraba el presidente del gobierno aún les enrabiaba más y ya se les iban acabando los insultos, las posibles causas judiciales y los recortes de prensa cuando se obró el milagro.

Quién le iba a decir a José María que al final lo hizo la que menos podía, Maricarmen. Una anciana abandonando en camilla su vivienda al ejecutarse un desahucio resultó que tenía más potencia que la oposición insultando, magistrados procesando o la prensa embadurnando. Maricarmen hizo ver que el auténtico desajuste de esta legislatura era que había un gobierno progresista con una mayoría de derechas en el parlamento y que dicha mayoría no estaba dispuesta a defender los intereses de gente como ella, sino los de aquellos que la empujaron para que dejara su casa libre para convertirse un un piso turístico más.

Una anciana abandonando en camilla su vivienda al ejecutarse un desahucio resultó que tenía más potencia que la oposición insultando, magistrados procesando o la prensa embadurnando

Pero Maricarmen también ha hecho ver otra evidencia que quizá ya no le haga tanta gracia a José María y la derecha toda. La gente ha podido comprobar en esa imagen de una anciana sacada a la fuerza de su domicilio que la causa de sus males no son los inmigrantes, sino los buitres. Tampoco son la causa de que los servicios públicos de salud estén deteriorándose, ni de que nos vayan a convertir obligatoriamente a todos al Islam.

Pero en el caso de Maricarmen podía leerse con toda nitidez: la causa de que se produzcan desahucios está en los especuladores que entienden que el negocio está por encima del derecho y está en quienes lo consienten. Lo consienten ante todo los gobiernos autonómicos y municipales que tienen las competencias en vivienda y que deliberadamente restringen la oferta para que el negocio sea más redondo.

En España el PP y Vox gobiernan en 14 autonomías y 30 capitales de provincia. Su bandera es la prioridad nacional, es decir, la exclusión de los foráneos de los servicios sociales, pero no de los fondos buitres y especuladores del negocio inmobiliario. Algo parece que hay que debatir a este respecto en esta campaña electoral.

Cuando termino este texto leo que Maricarmen ha fallecido. Un concejal del PP la acaba de insultar hoy mismo, esparciendo más basura acerca de ella. Es lo que hay. Habrá que votar, aunque sea por correo.