El Sindicato de Enfermería de Euskadi (SATSE) ve "imposible" vacunar contra la covid-19 a todos los menores de entre 5 a 12 años del País Vasco en los centros de salud y aboga por volver a abrir vacunódromos para poder hacer frente a la actual situación de "saturación" que padecen los ambulatorios vascos, especialmente en Gipuzkoa. En este sentido, la portavoz de SATSE, Pilar Mendia, ha reclamado a Osakidetza abordar "de manera mixta", entre los centros de salud y vacunódromos, la inoculación de los menores vascos.

La consejera vasca de Salud, Gotzone Sagardui, ha informado esta mañana en una entrevista en Euskadi Irratia que la campaña de vacunación en los niños se llevará a cabo en los centros de salud y puntos de vacunación intermedios y ha descartado la posibilidad de realizarla en los mismos centros escolares, un asunto con lo que se había especulado en las últimas horas. SATSE entiende que es "imposible" que los ambulatorios se hagan cargo ellos sólos de la vacunación infantil, ya que "la atención primaria no puede más"  y se encuentra "sobrepasada" al tener que  abordar la nueva ola del coronavirus sin un refuerzo adecuado de personal y el cierre de los vacunódromos, a lo que suma la actual campaña de vacunación de la gripe.

Por ello, además de en los centros de salud y hospitales, Osakidetza va a abrir vacunódromos o "puntos de vacunación intermedios" para vacunar a los niños, pero exclusivamente en la provincia gipuzkoana, la más afectada de Euskadi por la pandemia, en los que los nuevos puntos de vacunación para la población de entre 5 y 12 años se establecerán en el frontón Atano III, situado en la zona de Anoeta en San Sebastián, así como en el hogar de jubilados de Aretxabaleta

Sagardui ha afirmado que la próxima semana llegarán a Euskadi 60.000 dosis de la vacuna contra la covid-19 destinada a los niños de entre 5 y 11 años y que que la siguiente remesa de dosis de vacuna pediátrica se espera para la primera semana de enero. La consejera ha animado a los padres a que "no tengan duda" en inocular el suero a sus hijos, ya que "los efectos secundarios son mínimos" y, aunque a los menores la covid-19 les afecta en menor medida, las unidades de UCI pediátricas de Osakidetza han acogido niños en la pandemia.