La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, evita en sus comparecencias públicas ante la prensa ofrecer el porcentaje o el número de personas vacunadas que se encuentran ingresadas en las UCIs. Ayer martes, tras el Consejo de Gobierno y a preguntas de `Crónica Vasca´, la consejera eludió nuevamente responder a la cuestión al señalar que "no vacunarse aumenta por seis la probabilidad de terminar en un hospital y por diez de terminar en una UCI". Un dato que ofreció para poner de relevancia la importancia de la vacunación y hacer un llamamiento a la misma ante el actual contexto de la pandemia. Los pacientes ingresados en las UCIs se sitúan en 92, uno más que en la jornada anterior, y la tasa acumulada en los últimos 14 días es la cifra más elevada desde el inicio de la pandemia con 969,58 casos por 100.000 habitantes, tras registrarse este pasado lunes 1.984 nuevos casos de covid-19.

"Estamos en un momento muy preocupante de expansión del virus" y siguen al alza los contagios y la presión hospitalaria, explicó Sagardui, ante unas cifras que sitúan a Euskadi peor que en la Navidad del pasado año. El virus continúa imparable, la tasa de contagios disparada y la presión hospitalaria empieza a hacer mella, a pesar de que la población mayor de 40 años tiene una inmunización completa por encima del 91% y el sector entre los 12 y los 39 años supera el 85% de vacunación con las dos dosis requeridas. Las instituciones sanitarias instan a la vacunación y, por los datos, la población responde a la hora de vacunarse, pero eso no hace que descienda la presión que oprime el coronavirus sobre la sociedad y el sistema sanitario vasco.

Primero había que vacunarse para acabar con el virus, después en solidaridad y por responsabilidad con los demás, tras lo que llegó aquello de que la vacuna no te inmuniza frente a la covid-19, pero mitiga los efectos si coges la enfermedad. Salud dice que la gente sin vacunarse tiene un riesgo mayor que los inoculados, pero no aclara cuántos de ellos acaban en las UCIs o ingresados en planta, lo que ayuda a generar las especulaciones y los debates por saber a qué se debe el incremento en el número de pacientes ingresados cuando la inmunización de la población es mucho mayor que el pasado año por estas fechas. Y más que lo va a ser tras la inoculación de tercera dosis a las personas mayores de 60 años y el inicio este mismo miércoles de la vacunación a los niños entre los 5 y 11 años de edad. 

Para la consejera de Salud este "no es el peor momento de la pandemia", pero la proximidad de las fiesta navideñas, un periodo en el que hay muchas más interacciones personales, hace pensar que los datos pueden ir a peor. Tampoco es muy halagüeño que la variante Omicron haga acto de presencia en Euskadi con 6 casos confirmados, 5 en Bizkaia y 1 en Álava, sin detectarse todavía en Gipuzkoa cuando es el territorio con mayores tasas de contagio de la CAV. Es más, los brotes se han dado justamente en orden inverso a la incidencia de esos territorios, ya que Bizkaia es el que menos contagios presenta. Ante ello, Sagardui ha vuelto a apelar a la sociedad para que extreme las medidas de precaución como "reducir el número de personas por reunión, mantener los grupos burbuja, ventilar los espacios cerrados y usar mascarilla" y ha afirmado que las circunstancias son distintas dado que ahora gran parte de la población está vacunada y no hay estado de alarma, el cual permitiría mayores restricciones. Pero ante el enorme índice de contagios y el esfuerzo constante de Sanidad durante toda la pandemia para fomentar la vacunación entre la población y "derrotar al virus", la consejera sigue sin ofrecer las cifras de cuántas personas hospitalizadas están vacunadas.