El PSE se ha desmarcado de su socio de Gobierno en la Diputación de Álava, el PNV, al oponerse en las Juntas Generales al proyecto de exploración y explotación de gas en el pozo Armentia-2, en el localidad vitoriana de Subijana. Este desencuentro en el Parlamento foral se ha producido durante el debate de dos mociones sobre este tema presentadas por Elkarrekin Araba y EH Bildu. Ambas han sido rechazadas y en su lugar ha sido aprobada una enmienda del PSE, gracias al apoyo de ambas coaliciones. El PP se ha abstenido y el PNV ha votado en contra.



El texto que ha salido adelante dice literalmente que las Juntas "rechazan el proyecto" e "instan a las instituciones competentes a defender el interés superior de Vitoria ante cualquier solicitud de licencia en relación a la exploración y explotación de hidrocarburos en Subijana". Se pide asimismo al Congreso que apruebe "lo antes posible" una Ley de Cambio Climático y Transición Energética que "prohíba expresamente la concesión de nuevos permisos" de este tipo y al Gobierno Vasco que mantenga su compromiso de avanzar hacia la descarbonización y la sostenibilidad del sistema energético".



Durante el debate en el pleno, el juntero del PSE Jon Nogales ha afirmado que "no forma parte de las políticas de los socialistas apostar por nuevas inversiones en hidrocarburos" y ha dejado claro que su grupo "rechaza el proyecto del pozo de gas de Subijana". La portavoz nacionalista Izaskun Moyua ha reivindicado sin embargo el uso del gas natural como energía de transición hasta llegar a un 100 % de consumo de renovables y ha defendido la necesidad de saber si en Álava hay gas, ya que producirlo localmente evitaría las emisiones que supone comprarlo a otros países. "Ahora ustedes no quieren que sea gas kilómetro cero, quieren gas importado", se ha lamentado Moyua.

Consecuencias para el Ayuntamiento de Vitoria

Este desencuentro entre los socios del Gobierno de Álava puede tener consecuencias no tanto en esta institución, sino en el Ayuntamiento de Vitoria donde ambos partidos también gobiernan coaligados, aunque en minoría, y necesitan del apoyo o abstención de algún grupo de la oposición para sacar adelante los presupuestos.

Sin embargo, todos ellos rechazan el sondeo y Elkarrekin Vitoria, que el año pasado facilitó con su abstención la aprobación de las cuentas, ha advertido de que no hará lo mismo en esta ocasión si no paraliza la licencia de exploración que la Sociedad de Hidrocarburos del Gobierno Vasco (Shesa) ha pedido al Ayuntamiento.