Mikel Otero se incorporó a las listas de EH Bildu en 2016. Hasta entonces, este bombero de profesión se caracterizó por su liderazgo en el movimiento anti fracking. Su labor metódica, centrada al principio en cuestiones energéticas, le convirtió en cabeza de lista por Álava en esta legislatura del Parlamento vasco. Profundamente conocedor de la movilización popular se desenvuelve bien en temas técnicos y en el debate parlamentario, elementos que le han dado un protagonismo también en los Fondos Europeos, cuestión en la que está asumiendo en muchas ocasiones la portavocía de la coalición abertzale. 

Desde esas posiciones, y tras los pasados años de terrorismo, sectores del mundo empresarial se muestran lejanos. Otero reconoce ciertas dificultades, pero reivindica el camino de EH Bildu en las instituciones y los diferentes contactos mantenidos con todos los agentes económicos de Euskadi en una tarea de la que destaca que ya no hay mucha gente que "nos vea como al coco". 

A raíz del debate energético, muchos podrían quedarse con la sensación de que EH Bildu pone límites a la eólica, a la fotovoltaica, al gas... ¿No están en contra de todas las alternativas? ¿No les da miedo ser percibidos como contrarios a todo?

Hemos funcionado como avisadores de problemas, de los problemas que podían venir asociados a todo esto. Aunque también diría que menos mal que ha habido algunos partidos como EH Bildu, que ha estado haciendo de correa de transmisión de aquellas cuestiones que eran problemáticas, porque si no, el tipo de desarrollo económico que hubiéramos tenido en este país hubiera sido todavía mucho más salvaje. El fracking no hubiera sido cuestionado. 

¿Y no es una posición que les deja un poco al margen del mundo económico?

Nos ha generado algún problema. En cierto modo sí hemos recibido algún mensaje preguntando por nuestra alternativa. Pero las hemos ido poniendo. En este caso, con el plan de descarbonización. Es verdad que las soluciones que proponemos nosotros en términos de mercado, para la empresa, no son las que dan más rentabilidad a la inversión. Pero entendemos que hay que compensar la rentabilidad económica con rentabilidad social.

Tenemos un plan de contactos con los agentes económicos del país. Venimos de sectores de la movilización popular, pero somos conscientes de que el país no se mueve solo con eso

 

Y eso ¿cómo lo entiende el mundo de la empresa? 

Bueno, creo que ya se nos conoce. Representamos un proyecto político que tiene desarrollo. Ya tenemos diez años de recorrido. Estamos gobernando en 120 ayuntamientos, con lo cual esto nos obliga a tener una relación con todos los sectores económicos del país. Además, estuvimos gobernando en la Diputación de Gipuzkoa. 

Mikel Otero en un momento de la entrevista. / Paulino Oribe

¿Mantienen un contacto fluido con los agentes económicos?

Nosotros también tenemos todo un plan de contacto con los agentes sociales y con los agentes económicos del país. Venimos de los sectores más cercanos a la movilización popular. Y esa fuerza la seguimos manteniendo. Pero somos conscientes de que el país no se mueve solo con eso. El país también se mueve con otro tipo de agentes. Por eso hemos ido abriendo relaciones y creo que a día de hoy están completamente normalizadas. 

¿Y notan un cambio en la percepción?

Desde el partido, también desde los propios canales institucionales, estamos promoviendo constantemente contactos, encuentros con agentes económicos. Vamos a visitar lugares, pedimos que vengan a contar sus planes. No sé cuánto de miedo o de fantasma podía haber o puede quedar, pero yo entiendo que a día de hoy no hay mucha gente que nos vea como al ´coco´. Por lo menos yo no lo percibo.