El Gobierno Vasco va a buscar en Extremadura a familiares de presos fallecidos en la prisión franquista de Orduña (Bizkaia) para tratar de identificar los restos exhumados del cementerio de la localidad, pertenecientes hasta la fecha a 71 personas. Con dicho fin, una delegación del Gobierno Vasco presentará el 28 de enero en Castuera (Badajoz) ante medios de comunicación, asociaciones y familiares de víctimas la labor llevada a cabo para recuperar esos restos.



La presentación se enmarca en los trabajos del Gobierno Vasco para identificar los restos exhumados pertenecientes a 71 personas, recuperados en las dos campañas de excavación realizadas en junio de 2014 y diciembre de 2022. Para ello, trata de contactar con el mayor número de familiares posibles que puedan donar ADN. Según la documentación histórica disponible, de los 225 prisioneros fallecidos en la prisión de Orduña entre 1937 y 1941, la mayoría, 127, eran extremeños. Gogora ha contactado ya con 41 familias de víctimas de la prisión, con las que ha gestionado la toma de muestras de ADN. Algunas de esas familias ya han confirmado su asistencia a la reunión, así como cuatro asociaciones de memoria histórica de la zona.

La mayoría de las víctimas eran de Extremadura

Se estima que entre 1937 y 1941 un total de 225 personas fallecieron en lo que primero fue un campo de concentración (1937-1939), y después la prisión de Orduña (1939-1941). La mayoría de ellas, 127, eran de Extremadura (125 de Badajoz y 2 de Cáceres); mientras que otras 41 eran de Castilla la Mancha (34 de Ciudad Real, 4 de Toledo y 3 de Albacete); 22 de Málaga y 7 de Tarragona. Los 28 restantes eran naturales de otras provincias y todos ellos eran trasladados a la prisión vizcaína, alejándolos de su lugar de origen y de sus familias.



Muchos de ellos, llegaron a Orduña provenientes de la prisión de Castuera (Badajoz). En concreto, 87 de los fallecidos provenían de esa prisión, aunque en total, entre los años 1937 y 1941, al menos 1.940 personas presas llegaron a la cárcel de Orduña provenientes de la cárcel de Castuera.



Entre esos años citados se estableció en el colegio de los Padres Jesuitas de Orduña un campo de concentración de prisioneros de guerra y posteriormente, en octubre de 1939, una prisión central. Algunos de los cautivos fueron utilizados como trabajadores forzosos para realizar diversos trabajos de construcción en la zona. El campo de concentración de Orduña, que comenzó a funcionar en julio de 1937, fue uno de los que puso en marcha el bando sublevado para concentrar de forma masiva a los combatientes republicanos apresados. La mayoría de estos campos se clausuraron en 1939 salvo algunos, como el de Orduña (1939-1941), que pasaron a ser prisiones.



Los trabajos de exhumación llevados a cabo en el cementerio de la localidad se enmarcan en el programa de "Búsqueda de desaparecidos de la Guerra Civil" del Gobierno Vasco, en convenio con la Sociedad de Ciencias Aranzadi, y con la colaboración del Ayuntamiento de Orduña. La presentación de los trabajos en Extremadura contará con la presencia de la consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, entre otros responsables. La iniciativa se lleva a cabo con la colaboración de la Junta de Extremadura y el Ayuntamiento de Castuera.