La posibilidad de que EH-Bildu logre su esperado 'sorpasso' al PNV es cada vez menos descabellada. La coalición soberanista, con Arnaldo Otegi a la cabeza y como posible candidato en las autonómicas de 2024, está cosechando cada vez mejores resultados y lleva ya dos comicios amenazando con superar en votos y representación a la formación jeltzale. Un escenario que, según la encuesta que este lunes publicó el diario El Mundo, podría llegar a cumplirse si las elecciones vascas se celebraran en los próximos días. 

El sondeo, realizado por la empresa Sigma Dos, daría la victoria a EH-Bildu, y dejaría a los nacionalistas como segunda fuerza política de Euskadi. Un resultado hipotético en el que los de Otegi se harían con 6 escaños más, alcanzando los 27; y los de Ortuzar pasarían de los 31 actuales a tan solo 25, dejando la responsabilidad final en el PSE-EE que, con 13 parlamentarios, sería fundamental para conformar una mayoría absoluta dentro de la Cámara vasca. 

Aunque todavía quedan meses para la celebración de estas elecciones -de las que todavía no se sabe ninguna fecha concreta más allá de la posibilidad de que coincidan con las europeas del 9 de junio-, si finalmente se diera este resultado y la izquierda abertzale lograra superar en votos al Partido Nacionalista, Euskadi viviría un momento histórico en el que se rompería la hegemonía política que durante cuarenta años han conservado los jeltzales, aunque con algún gobierno socialista de por medio.

Esta dinámica podría suponer el fin de más de una década de Gobiernos liderados por el lehendakari, Iñigo Urkullu, y el PNV (uno en solitario y dos en coalición con el PSE), aunque la realidad es que, incluso teniendo la lista más votada, las opciones de que Arnaldo Otegi y EH-Bildu pudieran alcanzar la Lehendakaritza son muy bajas. Especialmente porque la llave la tendría un Partido Socialista que lleva ocho años apoyando un Ejecutivo autonómico con el PNV y que tras las municipales y forales del 28-M reafirmó su compromiso con los jeltzales para gobernar juntos en todas las instituciones vascas posibles. 

Sin embargo, y a falta de que se solucione quién va a ocupar finalmente el Ejecutivo central, en caso de que Pedro Sánchez acabe por ser investido presidente del Gobierno, que el PSE le diera la presidencia vasca al PNV a pesar de la victoria de Bildu complicaría gravemente la situación política en Madrid, donde los socialistas necesitan de ambos partidos vascos para mantener su mayoría en el Congreso de los Diputados. Aunque todavía estos casos son simples teorías.

El director de programa, Pello Otxandiano, y el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi / Europa Press

 

Duros contra la prensa

Ante los resultados de esta encuesta publicada por El Mundo, el presidente del EBB del PNV, Andoni Ortuzar, consciente del duro bache por el que pasa su formación desde hace meses y que se ha visto acentuado con las dos últimas convocatorias electorales, ha denunciado que los medios de comunicación, con estudios y sondeos como este, tratan de "condicionar" a la sociedad vasca para que esta haga "lo que ellos quieren", por lo que la única solución es "hacer lo contrario" y mantener así a flote el liderato del PNV. 

Por su parte, el coordinador de EH-Bildu, Arnaldo Otegi, ha visto los resultados de este estudio con entusiasmo, pero también con cierta cautela. El dirigente abertzale ha señalado que su formación no solo tiene "la propuesta más fresca" y "está leyendo mejor" que el PNV las prioridades sociales, sino porque además son una "alternativa real" para ocupar el Gobierno de Euskadi.

Un posible cambio de ciclo que supondría todo un hito político para la coalición soberanista desde que se fundó en 2011 y donde Otegi tendría un papel protagonista, incluso aunque no encabezara las listas de Bildu. 

Con todo esto, Otegi ha sido también crítico con los medios de comunicación y ha denunciado que, a su juicio, este sondeo es muestra de "una estratega mediática que trata de decirle al PNV que le va a ir mucho mejor si vota a Feijóo", y ha insistido en que Bildu está "en disposición de ganar las elecciones", porque la suya es la alternativa a un gobierno "en blanco y negro, gris, que va a cámara lenta", formado por el PNV y el PSE.