La Comisión de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Senado ha rechazado la propuesta impulsada por Euskal Herria Bildu para incluir la enfermedad del mildiu, un hongo que afecta a la vid, dentro de las coberturas de seguros disponibles para Rioja Alavesa.
La iniciativa responde a una demanda histórica del sector vitivinícola de la comarca, que reclama una mayor protección frente a una enfermedad que en los últimos años se ha convertido en uno de los principales riesgos para el viñedo.
El mildiu, un hongo que prolifera en condiciones de humedad y temperaturas suaves, puede provocar pérdidas muy significativas de cosecha, afectando tanto a la cantidad como a la calidad de la uva.
En campañas especialmente lluviosas, el mildiu puede causar daños superiores al 30 o 40% de la producción, llegando incluso a la pérdida total en algunas parcelas.
Los actuales seguros agrarios no contemplan de forma adecuada esta enfermedad, lo que obliga a los viticultores a asumir en solitario las consecuencias económicas.
La situación se ha visto agravada por los efectos del cambio climático, con primaveras cada vez más inestables y episodios de lluvias intensas que favorecen la aparición del hongo. Esto ha convertido al mildiu en un riesgo estructural y no puntual para Rioja alavesa.
Incertidumbre económica
La Comisión de Agricultura de la Cámara Alta, controlada por la mayoría del Partido Popular, rechazó la propuesta de EH Bildu en su última sesión de diciembre.
Una resolución que frustra las expectativas del sector, que consideran este asunto como un tema clave para garantizar la viabilidad del viñedo y el mantenimiento del tejido rural.
La exclusión del mildiu de los seguros agrarios tiene un impacto directo en la economía de Rioja Alavesa. Las pérdidas de cosecha suponen menos ingresos para los viticultores, mayores costes en tratamientos fitosanitarios y una notable incertidumbre económica, especialmente para las pequeñas explotaciones familiares.
La campaña de vendimia 2025 en Rioja Alavesa ha estado marcada por una producción más corta y menor rendimiento de lo habitual. Esto se debe principalmente a factores climáticos adversos —como lluvias irregulares y altas temperaturas primaverales— y a la presión del mildiu, que ha afectado al estado del viñedo en muchos municipios de la comarca.
El Consejo Regulador de la DOCa Rioja estableció topes de producción reducidos por hectárea para ajustar las expectativas de cosecha al potencial real y proteger la calidad del vino. En algunos casos, los límites se redujeron notablemente en localidades como Yécora, Labastida, Lanciego y otras de Rioja Alavesa.
