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Por una vez, dos socios habituales chocaron. Este martes el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, aseguró que el Gobierno ya ha reconocido que la muerte de cinco trabajadores por disparos de la Policía el 3 de marzo de 1976 fue fruto de la represión del Estado, pero sin admitir "la responsabilidad" del mismo.



El ministro respondía en el Senado a una pregunta del senador de EH Bildu Gorka Elejabarrieta, quien consideró que, 50 años después de los hechos, "ha llegado el momento de asumir responsabilidades", ya que, a su juicio, el Gobierno "sigue sin reconocer la inocencia de las víctimas, ni la participación directa del Estado en la masacre".

No puede olvidarse que en Euskadi esta misma cuestión ya ha generado importantes grietas entre el PSE y el PNV, ambos socios en el Ejecutivo Autonómico. 

La izquierda abertzale quería que el Gobierno de Pedro Sánchez reconociera de forma oficial en el Senado la citada "responsabilidad del Estado" en los denominados sucesos de Vitoria, la matanza que tuvo lugar en la capital vasca hace 50 años, el 3 de marzo de 1976.

En ellos, cinco trabajadores murieron y más de un centenar resultaron heridos por disparos de la Policía Armada durante el desalojo de una asamblea obrera multitudinaria que se estaba celebrando en la iglesia de San Francisco de Asís, en el barrio de Zaramaga.

Al presentar su pregunta, en Bildu subrayaban que, cuando se cumplen 50 años de los hechos, “ya no basta con declaraciones genéricas sobre memoria democrática” y consideran que ha llegado el momento de pasar “de las palabras a los hechos”. En ese sentido, la coalición pone como ejemplo actuaciones llevadas a cabo por otros Estados europeos.

En el caso alemán, recordaban la reciente visita del presidente federal Frank-Walter Steinmeier a Gernika, donde reconoció la responsabilidad histórica de Alemania en el bombardeo de 1937 perpetrado por la Legión Cóndor. Un gesto que EH Bildu califica como un compromiso explícito con la memoria, la verdad y la reparación.

También citaban el caso británico y el ‘informe Saville’, hecho público en 2010 tras más de una década de investigación sobre el Domingo Sangriento de Derry, que concluyó que los soldados dispararon contra civiles desarmados. A ese informe le siguió la disculpa formal del entonces primer ministro David Cameron en la Cámara de los Comunes, calificando los hechos de “injustificados e injustificables”.

Con estos precedentes, EH Bildu buscaba que el Gobierno de Sánchez impulse una investigación real sobre lo ocurrido en Vitoria-Gasteiz en marzo de 1976, facilite el acceso a los archivos oficiales y reconozca explícitamente el papel del Estado en la represión policial de aquella aciaga jornada en la que fallecieron Pedro María Martínez Ocio (27 años), Francisco Aznar Clemente (17 años), Romualdo Barroso Chaparro (19 años), José Castillo García (32 años) y Bienvenido Pereda Moral (30 años).

Un largo recorrido parlamentario

Históricamente, EH Bildu ha venido reclamando verdad, justicia y reparación por los sucesos del 3 de marzo de 1976. La pregunta oral registrada ahora en el Senado se suma a una trayectoria de actuaciones impulsadas por EH Bildu en los últimos años. 

En marzo de 2023, la formación solicitó en el Congreso de los Diputados la creación de una comisión de investigación sobre los sucesos del 3 de marzo de 1976, una propuesta que fue rechazada por la mayoría de la Cámara y que no llegó a tramitarse.

Además, EH Bildu ha presentado preguntas parlamentarias dirigidas al Gobierno sobre el cumplimiento de los compromisos en materia de memoria, entre ellas las relativas a la financiación y desarrollo del memorial Martxoak 3 en Gasteiz, para recordar los sucesos del 3 de marzo y garantizar que no se olviden esos hechos.

También ha participado en iniciativas para la desclasificación de documentación oficial vinculada a episodios de violencia policial durante la Transición, incluyendo expresamente los hechos de Vitoria y los Sanfermines de 1978.

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