Maribel Vaquero / EFE
El PNV quiere blindar el “consentimiento” en la salud mental y reconocer a los cuidadores familiares
El PNV también se centra en la prestación económica destinada a los cuidados en el entorno familiar dentro del sistema de dependencia
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El Grupo Vasco (EAJ-PNV) ha registrado en el Congreso de los Diputados varias enmiendas al proyecto de reforma de la ley de discapacidad y dependencia con las que pretende reforzar, entre otras materias, el consentimiento libre de los pacientes en salud mental y reconocer de forma plena el papel de los cuidadores familiares dentro del sistema público de atención a la dependencia.
Sobre la salud mental, la propuesta de enmienda del PNV introduce un nuevo artículo sobre la “atención integral y comunitaria en salud mental”, con el objetivo de reforzar las garantías jurídicas de los pacientes.
La propuesta detalla varios mecanismos para asegurar el principio del consentimiento libre e informado. Por un lado, cuando se requiera acompañamiento en la toma de las decisiones, que estas se tomen con “apoyos formales establecidos” cuando la persona los necesite o, en su defecto, “con la asistencia de quien le preste dichos apoyos”.
En caso de urgencia vital y si el paciente no puede decidir, el PNV propone que se consulten las voluntades anticipadas del paciente en su historial clínico. “Se dejará constancia escrita en la historia clínica, detallando que se agotaron previamente las alternativas voluntarias y que el paciente fue informado de sus derechos y garantías según la legislación procesal”.
La enmienda también hace referencia al uso de sujeciones o contenciones, que deberá “considerarse únicamente en situaciones excepcionales y tratarse como incidentes relacionados con la seguridad del paciente, documentándose en la historia clínica y llevando a cabo la evaluación correspondiente posteriormente”.
Reconocer los cuidados familiares
El PNV también se centra en la prestación económica destinada a los cuidados en el entorno familiar dentro del sistema de dependencia.
Actualmente, la ley establece que esta ayuda se reconozca “excepcionalmente”. Lo que propone el grupo vasco es eliminar esa palabra para normalizar la figura del cuidador familiar.
Según argumenta el PNV, la práctica de los últimos años demuestra que esta prestación se ha convertido en una de las fórmulas más utilizadas debido a la “insuficiencia de servicios públicos disponibles”.
El texto señala que “cuando la persona en situación de dependencia, lo desee y esté siendo atendida por su entorno familiar o relacional y se den las condiciones adecuadas de convivencia y de habitabilidad de la vivienda, se podrá reconocer una prestación económica para cuidados en el entorno familiar”.
“Dicha prestación tendrá la finalidad social de apoyar económicamente la labor que la persona cuidadora desarrolla en el entorno familiar y de conseguir la permanencia de las personas en situación de dependencia en su núcleo convivencial de origen, cuando así lo elija la persona beneficiaria o la familia en los casos en los que la persona dependiente carezca de voluntad o capacidad comunicativa de la misma y se considere idónea la atención en el PIA (Programa Individual de Atención)”.
Con estas modificaciones, el PNV busca reforzar dos principios en el sistema: la autonomía de la persona y la pluralidad de modelos de cuidado.