Trabajadores con una pancarta durante la concentración del comité de empresa de Guardian para exigir que no se apagase el horno de la planta alavesa Europa Press
Sumar pide que los nuevos inversores prioricen a los antiguos trabajadores de Guardian y Glavista
La formación ha registrado en el Parlamento una batería de preguntas al consejero Jauregi tras el anuncio da la negociación con dos empresas para recuperar la actividad industrial de estas dos compañías
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Esta semana, el consejero de Industria, Mikel Jauregi, ha anunciado un proceso de negociación con dos empresas para recuperar la actividad industrial en Guardian Glass y Glavista Llodio.
Que la negociación, cuyo cierre al parecer es “inminenete”, supondría una inversión de 85 millones de euros y la creación de 400 puestos de trabajo.
En la semana en la que la no ha habido actividad parlamentaria por el parón de Semana Santa, Sumar ha registrado en la Cámara vasca una serie de preguntas para el consejero de Industria relativas a la reanudación de estas dos antiguas empresas del Valle de Ayala.
"Este cierre y posible próxima apertura suponen meses de producción perdidos y de estrés e incertidumbre entre los miembros de la plantilla y la población de Aiaraldea", señala la formación.
Además, según aseguran en su escrito, la "forma abrupta" del cierre del horno de Guardian Glass, "dificulta enormemente la vuelta a la actividad".
"No es lo mismo levantar un nuevo horno desde vacío que tener que tirar el horno viejo, picar el vidrio allí formado y levantar el nuevo. Esto se traduce en incremento del tiempo de vuelta a la actividad y del coste total de la obra".
Reservar puestos a los antiguos trabajadores
Sumar pregunta por el dinero público que se va a destinar a la operación y cuál sería la modalidad en la que se desembolsaría.
Asimismo, pregunta al Gobierno vasco cómo valora la actitud de los anteriores propietarios y qué imposibilitó el acuerdo en su momento.
El partido de Yolanda Díaz quiere saber tambien cuántos de los 400 empleos anunciado estarían reservados a los antiguos trabajadores de ambas compañías.
Cientos de personas durante la manifestación contra el cierre de Guardian, el pasado mes de enero
Decadencia del Valle de Ayala
También pregunta al gobierno qué medidas va a tomar para evitar en el futuro nuevos cierres de empresas, teniendo en cuenta que el Valle de Ayala se ha visto castigado en los últimos tiempos con la pérdida de varias históricas empresas.
La desindustrialización llegó a esta zona con el final de Glavista, Vicalde o Lipmesa y, hace un año, se apagó el horno y llegó el cierre histórico de Guardian y el despido de los 171 trabajadores.
La comarca de Ayala supone uno de los principales motores económicos de Álava y por ello tratan de salvarlo a través de un plan de de reconversión, que cuenta con una partida de 42 millones de euros, de los que ya se han ejecutado más de 20 millones destinados a varios proyectos.