Es bien sabido que el euskera es un punto de desencuentro entre los socios del Gobierno. PNV y PSE tienen distintas posturas acerca del euskera en la administración pública y los requisitos lingüísticos de las OPE.
Hasta tal punto de que, hace unos meses, el PNV registró en solitario una iniciativa para "blindar" el euskera en las OPE. Una iniciativa que, tiempo después, salió adelante en el Parlamento vasco gracias a los votos a favor de EH Bildu.
Por su parte, Bildu también presentó su propia iniciativa y, según han informado los abertzales, en las últimas semanas enviaron a los nacionalistas y socialistas vascos una propuesta que incorpora "puntos importantes" para ambas formaciones aunque, al parecer, no han respondido.
El Parlamento está tramitando ambas proposiciones de ley que tienen como objetivo evitar que haya sentencias judiciales que tumben la exigencia del euskera para acceder a una puesto de trabajo en la administración.
El PNV pide más tiempo
Ahora, los jeltzales han pedido más tiempo —dos semanas— para presentar enmiendas a la reforma de la Ley de Empleo Público. Un margen de tiempo con el que el PNV espera lograr un acuerdo con su socio de Gobierno porque, según parece, ninguna de las dos partes se quiere bajar de la negociación.
Los nacionalistas vascos han afirmado que llevan "meses" negociando con el resto de partidos, en especial con el PSE, para tratar de alcanzar un acuerdo. Según han asegurado, su propuesta trata de "fomentar el uso del euskera y blindar las OPE desde la seguridad jurídica".
Con ello, el PNV está abierto a negociar y a buscar el acuerdo "hasta el último minuto". "Euskadi necesita un acuerdo y el euskera necesita un acuerdo. Es una tema suficientemente importante como para no darnos por vencidos", ha señalado la portavoz del Gobierno vasco, María Ubarretxena.
Y, aunque han reconocido que "no se cierran a nadie", pretenden llegar a un acuerdo con el PSE porque, además de ser su socio, consideran que el euskera "necesita grandes acuerdos, entre diferentes y plurales".
Igualdad del castellano y el euskera
El tercer componente de esta historia es Bildu. A pesar de que el PNV tampoco se cierra a negociar con la formación abertzale, creen que su propuesta sería recurrida inmediatamente.
La propuesta de los soberanistas se basa en tres principios: la igualdad efectiva —con el "mismo estatus"— del castellano y el euskera, la necesidad de respetar los derechos lingüísticos —considerados como "fundamentales y humanos"— y una Administración plenamente bilingüe, a la que se llegaría desde la progresividad y la flexibilidad.
"La norma general pasaría por conocer las dos lenguas oficiales de manera obligatoria como ya ocurre desde hace años en Cataluña, Galicia, Valencia y Baleares. Se trata demás un modelo que ha sido avalado por sentencias del Tribunal Constitucional, por lo que esa exigencia del euskera tendría seguridad jurídica", ha indicado
