Imagen de archivo de una OPE de Osakidetza en el BEC de Barakaldo a la cual se presentaron más de 77.000 aspitantes Efe
Los opositores discrepan sobre la relevancia del euskera para conseguir plaza fija en Osakidetza
Con la votación definitiva a las puertas de la esquina de la iniciativa del PNV para blindar el euskera en las OPE, los aspirantes a las oposiciones de Osakidetza valoran el peso que tiene a la hora de conseguir una plaza fija
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A falta de una semana de que el Parlamento vasco vote la propuesta del PNV para reforzar la protección del euskera en el empleo público, los aspirantes a la OPE de Osakidetza mantienen posiciones encontradas sobre el peso que tiene el conocimiento de la lengua vasca en el acceso a una plaza fija.
“Aunque no lo vendan como un requisito exigible, es excluyente porque puntúa demasiado”, asegura L.A., una de las opositoras que este domingo estará sentada en las sillas del BEC de Barakaldo con un único objetivo: sacar la mejor nota posible para situarse lo más arriba posible en la bolsa y, por tanto, tener más opciones de conseguir una plaza fija en el menor tiempo posible.
En el caso de L.A., que se ha formado en euskaltegis porque no conoce la lengua desde pequeña, entiende que, viviendo en Euskadi, se valore el euskera e incluso se otorguen puntos por su conocimiento.
Sin embargo, desde su punto de vista, las plazas sin perfil lingüístico son muy pocas y “si no tienes euskera o muchos años de experiencia acumulada, es muy difícil conseguir una plaza fija”.
Imagen de archivo de una OPE de Osakidetza
Por su parte, Z.A., que también se presenta a la convocatoria de este año y es enfermera en el Hospital de Cruces, afirma que “es imposible conseguir plaza sin euskera”, al menos en el caso de los más jóvenes. “Con 30 años, sin euskera, no haces nada; de hecho, te quedas muy por debajo en las listas”, sostiene.
16 puntos
En este sentido, el conocimiento de euskera suele aportar 16 puntos en el baremo de méritos para puntuar los exámenes, y puede resultar determinante en procesos muy competidos donde las notas suelen ser muy altas.
Este año, además, se prevé una gran competitividad debido a una diferencia respecto a convocatorias anteriores: los opositores disponen de una batería de preguntas para preparar la prueba, en lugar de un temario más amplio como ocurría en otras ocasiones.
"Valorar el euskera no debe impedir cubrir las necesidades del servicio"
Ante esta situación, las opiniones de los opositores difieren, lo que demuestra que el euskera continúa ocupando un lugar central en la sociedad vasca y sigue siendo objeto de opinión, controversia y debate. Eso sí, para muchos sanitarios, la prioridad debería ser cubrir las necesidades asistenciales del servicio más que cumplir con determinados perfiles lingüísticos.
“Me parece bien que se valore el euskera, pero no tanto, porque necesitamos la incorporación de profesionales de fuera para poder cubrir las necesidades del servicio”, argumenta B.J., también candidato en esta convocatoria histórica de Osakidetza y enfermero en el Hospital de Txagorritxu.
Una opinión que comparte G.N., enfermera del mismo hospital y también opositora, aunque en su caso considera que "estamos en Euskadi y, como servicio público, debemos garantizar que los usuarios puedan ser atendidos en euskera".
Jon Bengoa y Nagore González, enfermeros del Hospital Txagorritxu de Vitoria y aspirantes a las OPE 2023-2024-2025
"Blindar" el euskera
Pese a las diferentes posiciones de los opositores, lo que sí se conocerá la próxima semana es si finalmente se aprueba o no la modificación de la Ley de Empleo Público presentada por el PNV para blindar el euskera en las OPE.
Esta medida permitiría que cada administración determine qué porcentaje de plazas requiere conocimiento de euskera, justificándolo en función de sus necesidades lingüísticas y de atención a la ciudadanía, y que dichos criterios se apliquen posteriormente en los procesos selectivos.