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Tras la detención el pasado lunes de dos personas por su presunta implicación en la agresión a un seguidor de la Selección Española durante la final del Mundial ante Argentina, ambos han quedado este miércoles en libertad provisional tras pasar a disposición del juzgado de guardia, pero con obligación de comparecer ante la autoridad judicial cuando sean citados.

Los dos arrestados, ambos de 29 años, están siendo investigados por presuntos delitos de odio, desórdenes públicos y lesiones. Se les atribuye la agresión a un joven que vestía la camiseta de la Selección Española en los momentos previos al encuentro.

En el momento de los hechos, el joven agredido se encontraba junto a tres amigas en una terraza de la plaza Campuzano cuando fue increpado y recibió un primer golpe. Tras caer al suelo, varios individuos le propinaron patadas.

La intervención de la Ertzaintza, que cargó contra los manifestantes y logró disolver la pelea, permitió que el joven pudiera ponerse a salvo. Posteriormente acudió a un centro sanitario para recibir asistencia médica y presentó una denuncia ante la Policía Nacional.

Las investigaciones policiales permitieron identificar y detener a los presuntos autores de la agresión, que fueron puestos a disposición judicial en Bilbao. Tras comparecer ante el juzgado de guardia, ambos han quedado en libertad provisional.

Manifestación paralela

De forma paralela al encuentro, diversos colectivos vinculados a la izquierda abertzale convocaron una manifestación que partió de la plaza de La Casilla y concluyó en las inmediaciones del parque.

La marcha, en la que participaron alrededor de 350 personas, recorrió ese trayecto profiriendo insultos contra personas que vestían la camiseta de la Selección Española, según ha informado la Ertzaintza a la Agencia Efe.

La tensión fue en aumento hasta desembocar en varios incidentes a la altura de la plaza de Campuzano, donde se registraron diversas agresiones, así como daños en el mobiliario urbano y en el de varios establecimientos hosteleros de la zona.

Fue en ese punto donde el joven, que esperaba el inicio del encuentro sentado en la terraza de un establecimiento, fue presuntamente agredido.

Por su parte, el consejero vasco de Seguridad, Bingen Zupiria, aseguró tras los arrestos que la Policía Nacional había actuado "por encima de sus funciones" con la detención

El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria Javier Zorrilla EFE

Por su parte, tras estas declaraciones, la Confederación Española de Policías (CEP) ha acusado al consejero de actuar con "irresponsabilidad, frivolidad institucional,y con escasa preocupación por la seguridad real de los ciudadanos".

Este sindicato ha dejado claro que los agentes de Bilbao "hicieron exactamente lo que se espera de cualquier policía digno de ese nombre", que pasa por "escuchar a la víctima, investigar la agresión, identificar a varios de sus presuntos autores y proceder a detenerlos".

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