El Parlamento vasco ha acogido este jueves el pleno de política general. Se trata del segundo desde que Imanol Pradales es lehendakari, además de que se produce en pleno clima preelectoral.
Tras la intervención del lehendakari, de hora y media de duración, todos los grupos políticos han coincidido en la falta de "medidas concretas y de autocrítica".
Excepto PNV y PSE-EE, el resto de partidos han sido muy críticos con la gestión del Gobierno vasco en sanidad, educación y vivienda.
En cuanto a Osakidetza, han criticado el aumento de las listas de espera o se han referido al episodio de las vacunas caducadas. "Es urgente dar salida a ese conflicto laboral y tenemos competencias para hacerlo", ha reclamado el portavoz de EH Bildu en el Parlamento vasco, Pello Otxandiano.
Sobre educación, todos ellos han puesto el foco en los malos resultados del informe PISA. Algunos como el PP vasco vinculan estos resultados al euskera. "La escolarización en una lengua no materna, conduce al fracaso educativo", ha asegurado el presidente del PP vasco, Javier de Andrés.
El propio Pradales ha hablado de "malos resultados, sin paliativos" y ha considerado que la "autocrítica es obligada para mejorarlos".
En materia de vivienda, los grupos de la oposición se han referido, por ejemplo, a los elevados precios de los alquileres. Para Bildu, PP, Sumar y Vox las políticas del Gobierno vasco no funcionan en este sentido.
En su turno de réplica, el lehendakari ha anunciado que el próximo lunes presentarán el fondo social para la vivienda, el instrumento público-privado para movilizar hasta 2.000 millones de euros con el fin de promover la construcción de 10.000 viviendas de protección oficial destinadas al alquiler asequible.
El PSE marca líneas rojas
El autogobierno ha sido uno de los temas centrales del discurso de Pradales y del pleno en general.
El lehendakari ha propuesto un nuevo Estatuto que incluya "reconocer la singularidad nacional vasca", al tiempo que ha pedido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que cumpla el "acuerdo político" que tiene con Euskadi.
Sobre la posibilidad de un nuevo Estatuto, su socio de Gobierno ha sido muy claro. El PSE-EE ha advertido, tanto a PNV como Bildu, de que los socialistas vascos abogan por un nuevo Estatuto "de derechos, no de identidades". "El texto será constitucional e incluyente o no será", ha asegurado el secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza.
Las críticas también han llegado por parte del PP vasco, que ha acusado al lehendakari de "dejarles fuera de la negociación de un nuevo Estatuto". "Ha dejado fuera a 100.000 vascos, eso es fruto del nacionalismo excluyente", ha denunciado el presidente del PP vasco, Javier de Andrés.
Pradales y Andueza
Otxandiano tiende la mano
Aunque crítico en muchos aspectos, Otxandiano ha tendido la mano a Pradales para "reforzar" el autogobierno ante un "cambio de época por el ascenso de la ultraderecha".
El portavoz abertzale ha compartido la misma sensación que Pradales con respecto a que "pueden venir tiempos oscuros" por un posible Gobierno de PP-Vox. "Hay que hacer frente a la ultraderecha que pisa el terreno abonado de la pérdida de la seguridad vital", ha dicho.
Para la formación abertzale, el futuro pacto sobre el autogobierno constituye la "tarea más importante" que los partidos vascos tienen entre manos. "Culminemos el proceso emprendido hace ya demasiado tiempo", ha indicado Otxandiano.
Entre otros asuntos, Otxandiano se ha referido al desarrollo del euskera y, sobre ello, ha anunciado que, tras contrastarlo con todos los sindicatos, su formación presentará una proposición de ley para universalizar el aprendizaje del euskera y convertirlo en un derecho subjetivo.
Pradales ha aprovechado que Otxandiano ha mencionado hasta en tres ocasiones el legado del lehendakari José Antonio Aguirre para emplazar a Bildu a condenar la violencia de ETA para "asumir el legado completo de Aguirre".
El portavoz de EH Bildu, en el Parlamento vasco, Pello Otxandiano, escucha al lehendakari en el pleno de política general
