En su estrategia por endurecer las normativas del Gobierno vasco, EH Bildu ha registrado en el Parlamento vasco una batería de preguntas que tiene que ver con el régimen de incompatibilidades vigente en Euskadi.
La formación abertzale se dirige al departamento de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno dirigido por la consejera María Ubarretxena.
En su justificación, la parlamentaria abertzale Lamia Nogales explica que, si bien la ley de 2014 que regula las incompatibilidades y prohibiciones para altos cargos durante los dos siguientes años a su cese, no prohíbe "de forma explícita" las actividades de lobby o de representación de intereses vinculadas a las decisiones y expedientes en los que estas personas participaron directamente en el ejercicio de su función pública.
Por ello, Bildu traslada una serie de cuestiones para su respuesta por escrito a la consejera Ubarretxena.
Entre ellas, si considera "suficiente" el régimen actual para evitar que ex altos cargos realicen actividades de influencia vinculadas a sus funciones anteriores o si cree que es necesario reformar la ley de 2014 para prohibir "expresamente" tales prácticas cuando afecten a asuntos sobre los que tuvieron responsabilidad.
Además, también hace mención a los lobbies. Los abertzales quieren saber cuántas autorizaciones concedidas tras ceses de altos cargos a asesorías, relaciones institucionales o actividades de lobby y si ve oportuno obligar a que el Registro de Grupos de Interés detalle si sus representantes o miembros ocuparon con anterioridad un cargo público de responsabilidad.
Mecanismos de control
No es la primera vez que Bildu registra iniciativas de este tipo en referencia al conflicto de intereses y las conocidas como puertas giratorias.
La formación abertzale trata de evitar que ex altos cargos aprovechen información privilegiada o la influencia acumulada durante su mandato para favorecer a empresas o clientes privados.
Bildu trata de endurecer las restricciones contra las puertas giratorias y aumentar los mecanismos de control sobre las relaciones entre el sector público y el privado.
De hecho, en la Ley de Transparencia aprobada finalmente el pasado mes de mayo, Bildu aseguró que "no se regulaban bien" los lobbies.
De hecho, los abertzales votaron en contra de la ley porque consideraban que tenía "evidentes carencias".
