Euskadi registra 251 hermosos municipios donde poder pasar una vida agradable, tranquila y llena de calidad. Motivo, además de la familia (que es su prioridad), por el que el lehendakari Imanol Pradales renunció a su vida en el palacio presidencial de Ajuria Enea (en Vitoria-Gasteiz). El presidente vasco ha querido vivir en su pueblo vizcaíno, Portugalete. Así lo confirmo para una entrevista a Telebilbao de hace unos años.
En aquel entonces, Pradales afirmó que deseaba mantener su residencia en Portugalete, municipio de la margen izquierda destacado por su construcción declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Una localidad que destaca por estar rodeada de una belleza inigualable que la vuelve única y que nadie se pierde a la hora de visitar la provincia de Bizkaia.
Un hermoso pueblo
El coqueto enclave vizcaíno de Portugalete es una "elegante villa marinera", según explica la web oficial de turismo, Turismo Euskadi, en su artículo Portugalete. Uno de los principales "núcleos urbanos de la margen izquierda de la Ría de Bilbao", por lo que merece su visita.
Cualquiera que pase por Portugalete nunca se olvida de su emblemático puente, el Puente Colgante o Puente de Bizkaia, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La construcción se nació en el año 1893 y está construida a partir de hierro.
El puente es muy útil porque no solo fusiona los municipios de Portugalete y Getxo, sino que es capaz de trasladar a cualquiera a ambos.
"Este alarde de ingeniería civil, obra de Alberto de Palacio, suma a su belleza estética una funcionalidad innegable, convirtiéndose en parada obligatoria de todo aquel que visite la villa", apunta la web.
Pero eso no es todo. Portugalete cuenta con un llamativo casco histórico de calles medievales estrechas y empinadas que cautivan al más curioso. Lugar donde se hallan construcciones de gran relevancia, como la Torre Salazar del siglo XIV, "uno de los edificios más emblemáticos de Portugalete" y la Basílica de Santa María, "templo de estilo gótico-renacentista", con un retablo mayor en su interior con relieves de madera.
Nadie se puede perder tampoco el Convento de Santa Clara, la Plaza de la Ranchería, el Muelle de Hierro y el ayuntamiento. Además, este precioso trayecto lo completa la escultura de Don Lope García Salazar, primer historiador de Bizkaia.
También el monumento a Víctor Chávarri, "ingeniero civil que tuvo gran influencia en el proceso de industrialización de Bizkaia", y el Museo de la Industria Rialia, que brinda la oportunidad de conocer la "importancia del proceso de industrialización de la Ría".
