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Parece que solo en Euskadi se habla del territorio vasco, pero si uno se va más allá, el euskera se habla en decenas de lugares en todo el mundo y existen centenas de personas orgullosas de sus raíces vascas. Uno de ellos es el conocido actor de Euphoria y Cumbres borrascosas, Jacob Elordi (1997, Australia). 

El australiano hoy presume de sus raíces vascas después de enterarse de la historia de su abuelo vasco, Joaquín Elordi, que, tal y como expone para una entrevista de la revista Fotogramas, tuvo que exiliarse por el régimen franquista. "Mi abuelo [paterno] es de Ondarroa y mi padre creció en Markina, y emigraron por culpa del régimen fascista", confirmó.

El actor saltó a la fama en 2018 con Mi primer beso, trilogía de comedia romántica de Netflix. El año siguiente ganó más reconocimiento con Euphoria, que en 2022 fue la segunda serie más vista de la plataforma de HBO Max por detrás de Juego de Tronos.

Ondarroa, un paraíso en la naturaleza

Lugar bañado por las aguas del Cantábrico, este enclave vizcaíno se halla en la desembocadura del río Artibai, como expone la web oficial de turismo del Gobierno Vasco, Turismo Euskadi.

Situado en el extremo oriental de la costa vizcaína, el tramo lo conforman "abruptos acantilados, entre los que destaca la denominada Peña del Fraile".

Quien visita este hermoso pueblo no se puede perder el núcleo urbano, que alberga los barrios de Gorozika y Rentería. Un rincón que cuenta con "peculiaridades sociológicas y culturales propias de los puertos vascos". Hoy, es el puente de Itsasaurre, el que permite acceder de manera directa al puerto. 

Su casco antiguo es uno de los más significativos de la zona gracias a su carácter medieval y marinero que se puede palpar en las estrechas y empinadas callejuelas. Una vez pasadas estas calles, uno se topará con el Puente Viejo sobre el río, además de la Torre Likona del siglo XV.

Esta construcción fronteriza es una de las "más antiguas de Euskadi" y se halla muy cerca de la iglesia gótica de Andra Mari, erigida en el año 1462. Una pieza labrada en "sillería caliza y arenisca" y que conquista la vista de los turistas gracias a sus variados ventanales, remates de los contrafuertes y el rosetón de la fachada. 

Nadie puede dejar de lado, por supuesto, el eje de la ciudad: su ayuntamiento, cuya fachada toscana se diferencia de las del resto de edificios y llama la atención. Asimismo, los amantes de la naturaleza podrán disfrutar de su playa de Arrigorri, desde donde se puede acceder a pie hasta la playa de Saturraran de Mutriku.