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Con la llegada del buen tiempo, son muchos los que desean realizar rutas fáciles a decenas de lugares atractivos de Euskadi. La Comunidad Autónoma alberga pueblos costeros, bosques y miradores naturales ideales para disfrutar de escapadas relajantes en primavera y en verano.

Rincones que sobresalen por los senderos sencillos y accesibles para todos. Desde las rutas cerca del mar hasta caminos que permiten adentrarse en montañas y bosques con encanto. Euskadi tiene decenas de alternativas para desconectar, como lo es el Cabo de Ogoño, en Bizkaia.

Magia frente al mar

El Cabo de Ogoño se ha vuelto una ruta muy demandada en estas fechas para los amantes de la naturaleza debido a la sencillez de su recorrido y capacidad para ofrecer las mejores vistas al Cantábrico. Una foto de postal creada a partir de los tonos azules y verdes que convergen.

Recorrido ubicado dentro de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, espacio natural declarado reserva por la UNESCO, pues guarda playas, bosques, pueblos costeros y una fauna y flora hermosa, esta ruta es perfecta para conocer más sobre la identidad y la belleza vasca.

Ogoño se encuentra a 45 minutos de Bilbao, en Elantxobe y sobre la playa de Laga, y sobresale por sus inmensas paredes de piedra caliza capaces de erigirse hasta 200 metros sobre el mar. Desde lo alto se observa la autenticidad de la reserva, que ofrece una imagen de ensueño.

Su ruta es de los mayores atractivos, pues todo el mundo puede realizarla, ya que el recorrido se considera fácil y se completa en media hora. Destaca, además, porque el sendero atraviesa zonas envueltas en naturaleza y ofrece continuas imágenes de la costa vasca.

Mientras uno avanza, el paisaje se vuelve más atractivo para la mirada, pues llega un punto en el que el mar se ve completo, así como los acantilados. En definitiva, se trata de un plan ideal para realizar con los seres queridos y una manera de escapar del bullicio de la ciudad y de disfrutar de la tranquilidad sin demasiada exigencia.

La reserva más importante de Euskadi

Desde el Cabo de Ogoño se puede disfrutar de las maravillas de la reserva de Urdaibai, de sus luces y sus verdes y azules. Un espacio natural precioso y variado declarado reserva por la UNESCO en el año 1984.

Su corazón es el río Oka, como explica la web de Turismo Euskadi, que nace en el monte Oiz y se transforma en ría cuando alcanza la localidad de Mundaka, formando unas marismas repletas de vida.

Quien visite esta reserva podrá empaparse de una fauna y flora únicas, pues en este lugar conviven el águila pescadora, la espátula y el avetoro, entre otras aves muy difíciles de avistar en toda España.

Además de unas peculiares marismas y vida, Urdaibai permite disfrutar de las playas más bonitas del País Vasco, como la de Laida, que suele cambiar de forma y tamaño, o Laga, bajo el Peñón de Ogoño y que muchos definen como "lo más parecido al paraíso".