El pueblo medieval perfecto para una escapada.

El pueblo medieval perfecto para una escapada.

Rutas de Euskadi

El pueblo medieval perfecto para una escapada: las mejores patatas con chorizo, murallas medievales y una iglesia del siglo XVIII

Este rincón mantiene una identidad propia y una belleza que cautiva a todos los visitantes en cada visita.

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Con la llegada del calor y del buen tiempo, son muchos vascos los que desean realizar una escapada de fin de semana a un pueblo cercano no tan conocido. En la provincia de Álava existen decenas de pueblos de interior con un encanto único que no guardan los enclaves costeros.

Algunos, como Campezo o Kanpezu, no son tan conocidos, pero mantienen una identidad propia y una belleza que cautiva a todos los visitantes en cada visita. Se trata de un lugar perfecto para recorrer a pie en un día y con el que descubrir un legado histórico fundamental y una gastronomía inigualable, como sus patatas con chorizo, aprovechando la fama del producto local.

Un remanso de paz

Santikurutze Kanpezu o Santa Cruz de Campezo es una pequeña localidad alavesa de poco más de 800 habitantes en la Sierra de Codés. Envuelto en belleza natural, este coqueto municipio brinda la oportundiad de realizar una infinidad de planes relacionados con la naturaleza.

Desde el avistamiento de aves hasta senderismo, este pueblo es perfecto para los amantes de la naturaleza, ya que su encanto reside, sobre todo, en la naturaleza. Motivo por el que nadie puede dejar de lado sus tesoros naturales, como el Parque Natural de Izki, con una gran diversidad de paisajes que ofrecen las mejores panorámicas del entorno.

Tal y como señala la web oficial de turismo, Turismo Euskadi, en total son 15 recorridos y rutas de diferentes grados de dificultad las que se encuentran en su interior y que permiten disfrutar de las mejores vistas de la Montaña Alavesa.

Este parque se caracteriza por ser una "extensa zona eminentemente forestal recorrida por el río Izki" y rodeada de montañas, con la cota más alta en el Monte Kapildui. Uno de los rincones más hermosos para realizar paseos, excursiones o turismo ornitológico.

Izki, además, permite disfrutar de la mayor reserva de Europa, Quercus pirenaica, donde en su "seno" se ha desarrollado una "peculiar cultura rural digna de conservar y conocer". Cerca de esta atraen a los más curiosos las cuevas de Laño, Marquínez y Faido, así como las hoces y roquedos de Arluzea y la villa de Peñacerrada.

Pero Campezo es más que su naturaleza: este lo conforman auténticos edificios que se extienden por las cinco localidades que lo forman. En Antoñana, por ejemplo, sobresale su muralla medieval declarada Monumento Nacional de Euskadi. Un rincón en el que observar los edificios o casas-torre típicas y donde las casas se erigen a modo de defensa.

Pero, sin duda, la muralla, que se levantó después de la fundación de la villa a finales del siglo XII, así como la iglesia de San Vicente Mártir, popular por su pórtico de arcos de medio punto y edificio construido en el siglo XVIII, son lo más atractivo de este enclave.