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Con el verano en la vuelta de la esquina, muchos se decantan por lugares costeros donde pasar los días más calurosos. Euskadi cuenta con decenas de pueblos con identidad propia y encanto únicos que enamoran a cualquiera por sus inmensos acantilados y playas de agua limpia y perfectas para el baño.

Uno de estos es Zarautz (Gipuzkoa), la villa que vio crecer al jugador del Athletic Club, Yuri Berchiche, y el rincón por el que el cocinero Karlos Arguiñano guarda un cariño especial como lugar donde alberga su Hotel Restaurante Karlos Arguiñano.

Este maravilloso rincón cuenta con un atractivo especial gracias a su patrimonio cultural y arquitectónico, su historia, su encanto costero y a que guarda la playa más larga de Euskadi con sus 2,5 kilómetros.

El rincón mágico de Berchiche

Rodeado de las aguas bravas del mar Cantábrico y ubicado en la comarca de Urola Kosta, la localidad guipuzcoana de Zarautz se erige como un remanso de paz tradicional y moderno, perfecto para pasar el día durante un fin de semana caluroso.

Se trata de un enclave ideal para disfrutar de las olas del mar gracias a su posibilidad para practicar surf y por guardar la playa más extensa de Euskadi. El bañista podrá disfrutar de sus aguas azules a lo largo de sus 2,5 kilómetros, así como de los servicios y restaurantes de su paseo.

Esta playa "abierta al mar", en definitiva, es muy popular por sus olas que sirven "de reclamo para surfistas". Zarautz alberga, además, una de las "mejores canteras surfistas de toda Europa". Además, este lugar se encuentra envuelto de los acantilados de Santa Bárbara y Mollarri, por lo que es ideal para obtener las mejores panorámicas del Cantábrico.

Pero su playa no es lo único que llama la atención de este hermoso pueblo, sino su patrimonio, pues se trata de un rincón repleto de puntos de interés que enamoran a los turistas y que convierten esta localidad en un lugar especial que no deja a nadie indiferente.

Según señala Turismo Euskadi, la villa guarda un casco histórico "desde el punto de vista artístico y arquitectónico", así como "un entorno natural de excepción".

Una área repleta de edificios y monumentos de interés de "gran valor arquitectónico", como la mencionada iglesia de Santa María la Real, monumento del siglo XV; el palacio de Narros, Torre luzea, los conventos de los Padres Franciscanos y las Clarisas, la casa torre de los Zarauz y la casa Dotorekua y la casa Portu, que es el ayuntamiento.