Euskadi es un mosaico de pueblos costeros y de interior asombrosos. Cada uno guarda su propia identidad y destaca por su extenso patrimonio artístico, cultural y religioso, como Laguardia, en Álava, la meca vasca del Medievo y del vino.
Una localidad con mucho encanto rodeada de viñedos y envuelta en historia. Sus calles todavía mantienen la esencia de los siglos pasados, con un patrimonio muy bien cuidado y decenas de rincones que invitan a pasear sin prisa.
Todo ello convierte esta localidad en un destino perfecto para los amantes de la cultura y de la gastronomía y para aquellos que deseen ver en un día el enclave y recorrerlo rápidamente a pie.
Una joya medieval
Esta coqueta localidad erigida como la capital de la Rioja Alavesa fue creada en el siglo X para defender el Reino de Navarra, según apunta el portal oficial de Turismo Euskadi.
Laguardia, que todavia mantiene su esencia medieval intacta, guarda un amplio patrimonio que la vuelve única, como las iglesias fortificadas de San Juan Bautista con interesantes piezas de arte religioso y la de Santa María de los Reyes, con un pórtico policromado por Juan Francisco de Rivera en el siglo XVII y una joya del arte vasco. En esta se hallan vestigios del siglo XII.
Además, cuenta con unas calles con construcciones medievales, renacentistas, neoclásicas y barrocas sorprendentes. Sobresale la Casa de la Primicia del siglo XIV, que es el edificio civil más antiguo de la villa.
Pasear por sus empedradas y estrechas calles hace que cada paso merezca la pena, pues las puertas de acceso al municipio y los restos de las murallas que se mantienen hacen que cada turista viaje en el tiempo.
"Lo mismo que los restos del neolítico o de la edad del bronce que se encuentran en las cercanías y que son los más antiguos de comunidades agrícolas descubiertos en Euskadi", subraya la web.
Esta villa amurallada que en el pasado fue importante, hoy alberga, además, una gran oferta enogastronómica, ya que Laguardia está repleta de bodegas. Ello se debe a que el vino es el producto estrella que ha marcado los paladares y la historia de Laguardia.
Muchas de sus bodegas se "presentan al visitante con estilos arquitectónicos de vanguardia", por lo que los amantes de los vinos podrán disfrutar del proceso de producción del vino en gran parte de las visitas guiadas que se ofrecen en las bodegas de la zona. "Una visita a Laguardia y un paseo por sus calles o por la atalaya de 'El Collao' es algo que no olvidarás".
