Euskadi cuenta con rincones asombrosos que sobresalen por su fusionar un entorno natural privilegiado con una gran oferta de servicios, convirtiéndose en lugares atractivos para residir. Sus peculiaridades, la identidad, la tranquilidad y su patrimonio, además de su cercanía, son factores que atraen a los vecinos.
Entre estos municipios destaca Bermeo, histórica villa marinera que cautiva la vista de todos por su calidad de vida, relación con el mar y el encanto de su Casco Viejo, por lo que se erige como uno de los rincones más bellos de la costa vasca.
Uno de los pueblos más bellos
Con la llegada del verano en unos días, Bermeo se ha vuelto el destino perfecto para visitar en los fines de semana soleados. Un enclave atractivo por su fusión de cultural local, el descanso y un entorno natural bello.
Bermeo se encuentra en la costa vizcaína, justo en las faldas del monte Sollube y dentro de la comarca de Busturialdea, y cuenta con uno de los principales puertos pesqueros del País Vasco.
Este coqueto lugar sobresale por su línea de costa con inmensos acantilados, según la web oficial de Turismo Euskadi, pero, sobre todo, por su cabo Matxitxako, por San Juan de Gaztelugatxe y las islas de Akatz e Izaro, visitas obligatorias para los más curiosos y donde se pueden conseguir las mejores panorámicas del Cantábrico.
Rincones esculpidos sobre el agua que cautivan los corazones y la vista de cada visitante al ser capaces de ofrecer unas fotos preciosas. "Destacan sobre todo la preciosa isla de Izaro, el cabo de Matxitxako y la Tala, magnífica arboleda que está en la parte más elevada del municipio", subraya la web.
Sin embargo, el más visitado es San Juan de Gaztegulatxe, a ocho kilómetros del centro urbano de Bermeo y escenario en la serie de Juego de Tronos, donde se le conoce como Rocadragón.
Más allá de estas joyas esculpidas, la localidad vizcaína guarda una gran personalidad y un atractivo inigualable gracias a su gran patrimonio cultural, como el monumento de Nestor Basterretxea en homenaje Benito Barrueta, el museo del pescador, ubicado en la Torre Ercilla, y el popular casino de Bermeo de estilo francés. Tampoco se puede dejar atrás la iglesia de Santa Eufemia, de estilo gótico.
Este pueblo es ideal, en resumen, para visitar en verano en buena compañía gracias a su ambiente tranquilo, un hermoso entorno natural y la variedad de planes que es capaz de ofrecer para disfrutar no solo del mar, sino de la gastronomía.
