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Con la llegada del verano, son muchos los vascos que desean escapar los fines de semana a los pueblos más hermosos de Euskadi. Destinos que son una auténtica maravilla donde el mar, la montaña y el patrimonio conviven para ofrecer las mejores experiencias a los vecinos y turistas.

Alejada del ritmo de la ciudad se encuentra Lekeitio, en Bizkaia, envuelta en los paisajes más espectaculares del norte entre playas, cascos históricos, puertos y una gastronomía que lo convierte en el lugar ideal.

Un municipio que se ha consolidado como algunos de los más buscados en el verano, ya que reúne todos los atractivos necesarios. Lekeitio se erige, en definitiva, como un pueblo costero famoso por su playa entre montañas, la isla de San Nicolás y una gran oferta de pintxos y pescado que enamora a todos los paladares.

Magia frente al mar

Esta villa de unos 7.130 vecinos combina la tradición pesquera con un gran patrimonio histórico. Lekeitio, al quee se accede por BI-2405 desde Gernika, cuenta con un casco antiguo que nadie debe perderse y un puerto pesquero que no deja a nadie indiferente.

Con una historia de más de seis siglos detrás, esta hermosa localidad situada en la comarca de Lea-Artibai sobre las laderas de los montes Otoio y Lumentza alberga un abundante patrimonio medieval que merece especial atención, como la Basílica de la Asunción de Santa María con su retablo gótico bañado en oro y considerado el tercero más grande de España, según explica el portal oficial de Turismo Euskadi.

Entre otros puntos de interés sobresalen, además, los palacios de Uriarte, Oxangoiti, Uribarri y Abaroa. Seguimos el recorrido por la Plaza de la Independencia, donde se puede contemplar el monumento de Pascual Abaroa; y bajamos de la plaza hasta el puerto Txatxo, "con el fin de apreciar el predominio de la actividad pesquera en Lekeitio".

Más al fondo, nos toparemos con la ermita de San Juan Talako con unas increíbles vistas a la costa. "Por su parte, el río Lea desemboca en Lekeitio, entre las playas de Isuntza y Karraspio, dejando a su lado izquierdo la isla de San Nicolás", añade la web.

Nadie que visite este maravilloso enclave enterrado por el mar se puede perder el puente de Isuntza y la isla de San Nicolás, a la que se puede acceder a pie en marea baja, así como el faro de Santa Catalina.

Se trata de puntos de interés capaces de ofrecer los mejores paisajes de la costa vasca, pues realzan el encanto de Lekeitio. "Además, es reseñable la propia playa de Isuntza, ya que nos permite realizar un agradable paseo al tiempo que disfrutamos de una panorámica incomparable del municipio".