Publicada

Euskadi y el País Vasco francés son lugares atractivos para decenas de visitantes gracias a su fusión de paisajes, gastronomía y patrimonio. Desde ciudades con una gran oferta cultural hasta pueblos costeros con mucho encanto.

Ambos territorios cuentan con una identidad propia que cautiva a aquellos que buscan conocer la historia como a quienes buscan disfrutar de su conocida gastronomía y disfrutar de la naturaleza. Una de esas personas es la cantante Madonna, quien se pasó por Biarritz en 2011 para pasar las vacaciones.

La reina del pop se pasó por Biarritz hace varios veranos, donde pudo disfrutar de cafés frente al mar y de sus asombrosos paisajes y cocina, y perderse por el famoso mercadillo de la localidad labortana. Durante su estancia se alojó, según el influencer Perez Hilton, en una mansión ubicada cerca de Guéthary. Su amor por el País Vasco no tiene límites y así lo ha demostrado recientemente con referencias al euskera en sus conciertos.

El refugio vasco de Madonna

La fuerza del mar, verdes paisajes y la mezcla de culturas, la vasca y la francesa, es lo que sorprende a todos los que visitan la localidad. Tal y como señala la web de Turismo Vasco en su artículo Biarritz, qué ver y hacer, la localidad labortana es "uno de los espacios más impresionantes del llamado Pays Basque".

Ubicada junto al mar y los pirineos, y junto a San Juan de Luz, fue el destino de vacaciones de la realeza europea antaño, pues sus "aguas termales, sus idílicas calles y los más de 6 kilómetros de arenales y acantilados crean un espacio digno de admiración".

Como destaca el portal de Barceló en su artículo Qué ver en Biarritz, la localidad más elegante del País Vasco francés, fue Eugenia de Montijo quien colocó a Biarritz en el "mapa de la Europa elegante". Hoy es el destino favorito de muchos rostros conocidos, como el de Madonna, y no es de extrañar, pues esta coqueta localidad atrae a aquellos que buscan el lujo, la tranquilidad natural y la creatividad.

El dramaturgo francés Sacha Guiltry ya decía que Biarritz es la "reina de las playas", y no sorprende a nadie, ya que guarda varias playas atractivas, como la Playa Port Vieux, Milady o la Playa Marbella de 300 metros de longitud.

Playas ideales para el baño, pero también para practicar el surf, ya que no hay que olvidar su título reconocido de "capital europea del surf", pues fue en este lugar donde se cree que nació el surf en Europa en el año 1957 en la playa Côte des Basques.

Los amantes del golf también garantizan que es la "reina de los greens", ya que el enclave vasco-francés cuenta con sus 16 campos de golf en un radio de 100 kilómetros.

Biarritz, sobre todo, cautiva a los turistas por su infinidad de paisajes naturales, comenzando por la punta de Saint-Martin (el Faro) y acabando en la Côte des Basques (Costa de los Vascos), "pasando por escalas extraordinarias como la Grande-Plage (Playa Grande), el puerto de los pescadores y el Rocher de la Vierge (Roca de la Virgen)".

Su asombroso Paseo Marítimo y el Puerto de los Pescadores merecen una gran visita, "salpicados de bancos para descansar, ver y disfrutar" y envueltos en casas lujosas o mansiones que conviven juntas frente al mar.

Más allá de los espacios dedicados a la naturaleza y de los rincones naturales, Biarritz sorprende gracias a una gran oferta arquitectónica, como su Casino Municipal, símbolo Art Decó de Biarritz erigido en 1929 por el arquitecto Alfred Laulhé, junto al Hôtel du Palais. Casino que también guarda en sus dependencias un teatro, restaurante y piscina.

Merecen, además, una visita la Capilla Imperial del año 1864, construída como capilla personal de Napoleón III; el famoso Mercado de les Halles, en pie desde 1885, entre otros puntos de interés. Para finalizar la visita, uno se puede pasar por Pâtisserie Miremont, con asombrosas vistas al mar, para abrir boca y por el Bar Jean para disfrutar de unos pintxos.