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Euskadi guarda lugares especialmente atractivos no solo para los locales, sino para los rostros más conocidos del panorama cinematográfico. Desde Angelina Jolie hasta Brad Pitt y Pamela Anderson hasta Robert De Niro.

Todos ellos han pisado la tierra vasca en busca de la esencia de la identidad y de un encanto natural y gastronomía únicos. El último se pasó por Bilbao en 2008 para presidir la presentación en la villa de la muestra que BBK dedicó a la obra de su padre, pintor expresionista fallecido en el 93. La capital vizcaína se apoderó de su vista y de su corazón.

La ciudad que enamoró a De Niro

Villa que sobresale por combinación de tradición y modernidad, por sus servicios, espacios verdes y nivel educativo, Bilbao es la mejor villa vasca de Europa. Una ciudad que invita a vivir y a desconectar gracias a ser una pequeña villa accesible que rebosa calidad de vida.

Destaca por su museo Guggenheim, icono y obra maestra de Frank Gehry que impulsó su economía. "Tendrás que venir para comprobar con tus propios ojos que el diseño y la arquitectura impregnan toda la ciudad, empezando por el paseo de Abandoibarra, donde turistas y bilbaínos, runners y familias, se encuentran y mezclan cada día. Desde el paseo podrás divisar nuevos edificios como las torres Isozaki o la de Iberdrola. De diseño es también el metro de Bilbao y Azkuna Zentroa", explica el portal oficial de Turismo Euskadi.

Pero la capital vizcaína es mucho más: también es su fuerte identidad, su gastronomía, su cultura, espacios verdes y su patrimonio único. Por ello, cuando uno pisa el Botxo se encuentra guiado por su ría para disfrutar de puntos de interés que son clave en la ciudad, como el Puente Bizkaia, joya de la arquitectura industrial y Patrimonio de la Humanidad.

"Recorrer la Ría y sus puentes es recorrer la historia de la Villa", apunta la web. Nadie se puede perder el puente Zubizuri o la pasarela Arrupe, iconos del nuevo Bilbao; así como el puente de San Antón, un gran representante de su pasado.

La ría se encargará de llevar a uno también hasta su Casco Viejo repleto de vida. Sus Siete Calles no dejarán a nadie indiferente entre sus coloridos pisos y barras repletas de pintxos o los txikitos. En este punto se puede visitar la famosa Catedral de Santiago y la iglesia de San Nicolás, así como el edificio de La Bolsa.

Los amantes de la naturaleza podrán coger un funicular hasta el monte Artxanda, desde donde observarán una ciudad llena de color obteniendo las mejores panorámicas de Bilbao.

En definitiva, Bilbao es hoy una "referencia urbanística reconocida internacionalmente porque la fuerza de su vanguardismo se basa en la integración y el respeto a su pasado industrial".