La piscina natural que enamora a los niños.

La piscina natural que enamora a los niños. Iñaki Basagoiti vía YouTube

Rutas de Euskadi

La piscina natural que enamora a los niños en verano: aguas transparentes y un paisaje idílico creado por las mejores cascadas

Un rincón que permite disfrutar de baños de agua fresca envueltos en un entorno selvático asombroso al que se accede mediante una corta ruta.

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En los días más calurosos del año, los vascos buscan refugio no solo en las playas o en las piscinas municipales, sino en las cascadas o piscinas naturales para aprovechar estas joyas que la naturaleza ha decidido regalar a Euskadi.

Una de ellas es la cascada de Oromiño o Pozubaltz, en la localidad vizcaína de Iurreta. Un rincón que permite disfrutar de baños de agua fresca envueltos en un entorno selvático asombroso al que se accede mediante una corta ruta. Y es que esta región esconde lugares de ensueño que brindan tranquilidad en un entorno inmejorable.

La cascada que enamora a los niños

Tal y como señala el portal oficial de Turismo Euskadi en su artículo Pozubaltz, esta cascada es una bonita poza natural creada por la cascada de Oromiño. Esta 'poza negra' (en euskera) es de las "pocas piscinas naturales" existentes en la provincia vizcaína.

Esta, formada por las aguas de la cascada de Oromiño y que conforma un "paisaje idílico", se encuentra en un entorno envuelto de una hermosa vegetación capaz de aportar frescura y tranquilidad y rocas que invitan al relax.

Una joya natural ideal para aquellos que necesitan un remanso de paz fresco en el que desconectar del bullicio de las grandes ciudades y poder disfrutar de un baño fresco en un escenario de cuento.

Acceder a la cascada de Oromiño y al pozo Pozubaltz es fácil. El curioso podrá optar por la derecha del cauce del arroyo y por la izquierda. "Nosotros accedimos desde la margen derecha, descendiendo hasta el cauce desde la pista donde dejamos el coche", apunta la web.

Esta guarda una bajada un poco empinada y peligrosa, sobre todo cuando se presentan días lluviosos. Sin embargo, existe una cuerda que permite bajar con más facilidad. Eso sí, no es "un acceso apto" para aquellos individuos con problemas de movilidad, personas mayores o niños.

"La otra opción es aparcar el coche 110 metros antes del desvío de la bodega de txakoli Lapazaran. Desde allí, debemos cruzar un pequeño puente de hormigón y remontar el río. Se trata de una ruta de unos 10 minutos aproximadamente".

En todos los casos, el camino no se encuentra marcado, por lo que es recomendable llevar bastones de trekking para acceder "con mayor facilidad", en época de lluvias especialmente.

"Las piscinas naturales no son un elemento muy habitual en Bizkaia, pero las pocas que encontramos nos ofrecen un auténtico paraíso natural", subraya la web. Bañarse en estas supone una experiencia única, todo un lujo, pues el agua deriva del monte Oiz, por lo que se encuentra muy fría y transparente. En definitiva, un espacio auténtico donde los "intensos tonos verdes" brillan sobre el resto de tonalidades.