Euskadi guarda decenas de pueblos interesantes con muchas curiosidades que mostrar al mundo. Lugares repletos de historia, tradición y llamativos rincones que merecen una visita. Cada lugar cuenta con sus propias costumbres, fiestas y paisajes que muestran la riqueza cultural del territorio.
Entre estos, hay enclaves no tan conocido como algunos rincones vascos o grandes ciudades, pero que guardan una sorprendente historia. Uno de ellos es Irun (Gipuzkoa), antigua ciudad romana y fronteriza con Francia que sobresale por su pasado, ubicación y cultura.
La joya del verano
Escenario de "épicas batallas" que destruyeron buena parte de su patrimonio, tal y como destaca la web de Turismo Euskadi en su artículo Irun, Irun guarda más de 2.000 años de historia que han dejado "un legado arquitectónico" único "digno de ser visitado".
Más allá de sus hermos montes, como Peñas de Aia y Jaizkibel o la cima de San Marcial, Irun se convierte en una de las ciudades más demandadas este verano por brindar rincones que son un auténtico espectáculo, como la ermita de Santa Elena, cerca del Casco Viejo y lugar de "culto" durante varios siglos.
Además de la "elegante iglesia de Juncal", declarada Monumento Histórico Artístico Nacional y con una imagen gótica de la Virgen del Juncal, que es "la más antigua" conocida en la región guipuzcoana. "Para completar el conjunto de patrimonio histórico de Irun, cabe destacar el Palacio de Urdanibia, hermoso edificio renacentista".
Otro punto de interés que cautiva a los visitantes cada año son sus termas romanas con 2.000 años de antiguedad: las termas de Oiasso. Estas se excavaron y se localizaron en el Museo Oiasso y se pueden visitar en la actualidad.
En las excavaciones se pudieron identificar tres estancias con hipocausto, el sistema de calefactado consistente en un suelo hueco por donde pasaba el aire caliente.
Los amantes de la naturaleza, además, podrán disfrutar de un maravilloso mirador desde el que observamos una "hermosa panorámica de la bahía de Txingudi" desde San Marcial. No hay que dejar de lado, por supuesto, su precioso y privilegiado enclave natural: el Parque Ecológico de Plaiaundi, con una variedad de animales y plantas.
Un dato curioso de Irun es que alberga una curiosa isla en sus cercanías, como la Isla de los Faisanes, que pertenece a Francia y a España desde hace muchos años. Testigo de varias conferencias en el siglo XVII, este se ha coronado como el condominio más pequeño de todo el mundo, según señala la revista Traveler en su artículo La isla que es seis meses española y seis meses francesa.
De esta diminuta isla de menos de 7.000 metros cuadrados se ocupan, cada día, los ayuntamientos de Irún y de Hendaya. En su día, España y Francia acordaron que el territorio español gestinaría su administración de febrero a julio y Francia de agosto a enero. No contiene mucho, solo una escalera de piedra que invita a acercarse a cualquiera, unos árboles y un monolito.
"Este recuerda que en este lugar se firmó en 1656 el Tratado de Paz de los Pirineos que ponía fin a la larga guerra entre España y Francia que se había iniciado en 1635, la Guerra de los Treinta años. Un ejemplo de negociación diplomática, que se inició un año antes en Lyon y duró '24 conferencias entre Luis Méndez de Haro y Guzmán y el cardenal Jules Mazarino', según explican desde la oficina de turismo de Bidasoa", subraya Traveler.
